La campaña del nuevo Toyota iQ se compone de cinco piezas gráficas, con mensajes diferentes en cada una de las ejecuciones, que se han adaptado a otros medios como exterior e internet. La campaña se completa con cinco spots de televisión de sólo cinco segundos, que comunican los beneficios recogidos en la campaña gráfica. Optimedia es la agencia de medios.Con menos de tres metros de longitud y cuatro plazas asimétricas, Toyota ha creado un vehículo que busca convertirse en un icono urbano. “Un automóvil que rompe con su diseño y su innovación tecnológica debía comunicarse de otra manera, a la altura de las circunstancias, con un barniz diferente a lo que estamos acostumbrados”, ha explicado Alberto Jaén, director creativo de la campaña, a Marketing News. Toyota ha fabricado el IQ combinando las prestaciones de un coche urbano (tan sólo el Smart Fortwo es más pequeño) con valores como el diseño, la originalidad y la innovación. “Así, desarrollamos una creatividad diferente, que por sí misma expresara con sofisticación y elegancia el mensaje que debíamos transmitir. Para eso, decidimos desarrollar un lenguaje único, en la forma y en el fondo, desde la inteligencia y desde el punto de vista emocional. Un código de comunicación propio del modelo, moderno, iconográfico y sencillo, que marcarán sus ‘guidelines’ de comunicación desde el primer día de su puesta en marcha”, continúa Jaén. Para ello, Tiempo BBDO ha contado para este trabajo con dos diseñadores: Marion Dönneweg, en la parte iconográfica; y David Ruiz, en la parte audiovisual.Noticia relacionada:Toyota se apoya en la red para el pre-lanzamiento del IQ: blog, redes sociales y canal de TV