
Debían averiguar cosas como el precio de un billete de metro en Shanghái o los horarios de los trenes entre Frankfurt y Berlín, pero sin las herramientas más habituales de internet: buscadores, redes sociales y email. Muy pocos superaron la prueba, por lo que el experimento dejó claro la dependencia que tenemos de unas pocas herramientas y el carácter repetitivo de nuestro comportamiento online.
Los propios invitados al evento, organizado por la agencia Wunderman, narraron vía Twitter su experiencia. De este modo, “Dropped In The Net Live” llegó a ser trending topic durante la hora que duró el experimento.
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