La campaña arranca con un vídeo en internet que cuenta la historia de Alejandro (o Ale, como le llaman en su entorno) y cómo La Casera consigue acercarle un trocito de su Málaga natal a Viena, donde ahora vive. En apenas cuatro días, el vídeo (hecho exclusivamente para digital) ha tenido más de 350.000 visualizaciones en Youtube.


Un equipo de la agencia se desplazó a Málaga para conocer a su familia y amigos, y que estos contaran de primera mano qué es lo que el protagonista realmente echaba de menos. “Lo teníamos claro. Queríamos mostrar la realidad. Una pieza honesta que muestre las cosas tal y como ocurren”, dice Luis Monroy, director creativo.


Por supuesto, en la expedición rumbo a Viena tenía que estar lo más importante: familia y amigos. Y entre todos convencieron al dueño del Bar Los Cuñao, su lugar de reunión, para que se uniera. Y no sólo el bar, arramblaron con todo a su paso para convertir, por un día, a Viena en Málaga. Casi 3.000 kilómetros recorridos, dos ciudades, un perro, varios kilos de sardinas son las cifras de la campaña.


La Casera Mensajera


El vídeo es solo el comienzo de una campaña que promete continuar con más acciones para que más consumidores vivan la experiencia de Ale en primera persona. Durante dos días, estuvo abierta en Madrid (en la calle Velarde, 14) La Casera Mensajera, un servicio de mensajería en la que los consumidores pudieron enviar adonde quisieran cualquier paquete de manera gratuita.


No es la primera marca que se dirige a los españoles expatriados. La Cocinera lanzó hace unos años la promoción “La fiambrera exprés”

Noticia relacionada:


La promoción veraniega de La Casera regala un chiringuito por un año