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Imagen de la campaña de Shackleton para 'El País'

"Suscríbete a los hechos”, campaña creada por Shackleton y lanzada por El País a principios de marzo, se ha revelado como un importante motor para la consecución de unas cifras inéditas en un sector en plena transformación. Solo cuatro meses después de lanzar su modelo de suscripción digital, uno de los cambios más importantes desde su fundación hace más de 40 años, El País ha alcanzado los 110.000 suscriptores, de los cuales 64.200 son nuevos abonados exclusivamente digitales, marcando un hito en el sector.

“Suscríbete a los hechos” es una pieza más de una estrategia de comunicación puesta en marcha hace dos años con la campaña “¿Y tú qué piensas?” con la que el periódico retomaba la comunicación de marca después de casi una década sin campañas de imagen. 

“Suscríbete a los hechos” ha conseguido en tiempo récord:

  • 64.200 suscriptores digitales en cuatro meses. El periódico británico The Times alcanzó los 100.000 abonados tras el primer año de la puesta en marcha de su modelo de pago digital, en un país en el que residen casi 70 millones de personas y con un importante mercado potencial, como es el angloparlante.
  • 110.000 suscriptores totales.
  • El número de personas que se han registrado —paso previo habitual antes de suscribirse, y necesario para determinados beneficios— ya supera los tres millones.

La campaña internacional, con especial foco en España, Brasil, México, resto de Latinoamérica y Estados Unidos, está compuesta por una pieza de 80”, spots de 30”, reducciones de 8”, cuñas de radio, gráficas y formatos digitales en medios propios del grupo y campaña social ads.

En una nota de prensa el diario de Prisa afirmaba que este es “el camino que la industria considera como la única fórmula posible para hacer sostenibles grandes medios profesionales de información de calidad. En un momento especialmente complejo, la diversificación de las fuentes de ingresos es la manera de garantizar el futuro. La publicidad sigue siendo un elemento crucial en la ecuación, pero insuficiente con las turbulencias del sector: la caída de la publicidad impresa a lo largo de la última década, la dura competencia de las grandes plataformas por la tarta digital, y el remate de la pandemia han hecho aun más necesario que el modelo económico, en un entorno aceleradamente digital, se cimente sobre el respaldo de una comunidad de lectores comprometida y, en paralelo, sobre una publicidad de mayor calidad que aproveche el conocimiento acerca del usuario”.