¿Cómo ha sido la evolución del negocio de Ruralka en estos meses de pandemia, desde el duro confinamiento pasando por periodos vacacionales en las que el turismo local era lo único que hemos podido hacer, como la pasada Semana Santa?

Ruralka lleva 19 años acercando el campo a la ciudad, ganándose la confianza de nuestros viajeros y anfitriones y lo que hemos hecho ha sido estar a su lado, cuando estábamos encerrados, cuando había restricciones de movilidad, cuando abrieron… tenemos claro que no se puede dejar de pedalear. No nos hemos parado y hemos seguido creando acciones de valor, inspirando y dando servicio.  Pero además somos una gran tendencia, la gente quiere volver a conectar con la naturaleza, con los pueblos, con nuestras tradiciones, los orígenes. El turismo rural está más presente que nunca. 

Con el  fin del estado de alarma, ¿tiene la esperanza de que se reactiven los viajes?

Por supuesto, volveremos a viajar. El turismo rural y el de los hoteles con encanto será de los primeros en tirar del carro de la recuperación, como ya ocurrió el año pasado. Este tipo de establecimientos son favoritos, por la privacidad que proporcionan y estar alejados de las aglomeraciones. Viajaremos más y viajaremos mejor, de una forma más sostenible, más pausada y calmada. Nos hemos fijado en la naturaleza y en el valor del aquí y el ahora, por eso en parte, los viajes van a ser un reflejo de esa nueva actitud. 

¿Cuáles son las peticiones que ha hecho el sector al Gobierno?

Ayudas directas. En muchos casos no se ha obligado a cerrar, pero las circunstancias hacían que así tuvieran que hacerlo. Están siendo tiempos muy difíciles. En las ciudades se ha pasado mal, pero aquí el negocio ha caído en bloque. En términos generales se habla poco de este tipo de turismo, sobre todo en las mesas de negociación institucionales. El turismo rural es el gran olvidado que también mueve miles de empleos, que, por cierto, son más sostenibles y respetuosos que otros. 

¿Cómo van a animar a salir y reservar en Ruralka al consumidor? 

Desde Ruralka estamos siempre animando al viajero con propuestas, planes e información de valor. El consumidor va a salir en cuanto le dejen. Viajar se ha convertido en una necesidad, ya no es solo ocio. Lo estamos viendo en las reservas para el verano que se están disparando ya. De todas formas, nosotros tratamos de inspirar viajes basados en el slow travel, procurando reducir nuestra huella en los lugares que visitamos, con corazón y respeto. 

¿Qué campañas de marketing tienen preparadas? ¿Cuál es el mensaje? ¿En qué mix de medios van a invertir?

Tenemos preparada una campaña preciosa que se llama "Volver" y que de alguna manera toma el testigo de la que lanzamos el año pasado #Esteañomequedo, para apoyar el turismo nacional. En esta ocasión, volver a viajar va a centrar nuestro contenido: volver a hacer las maletas, volver a los caminos, a los pueblos, al mar. Estaremos trabajando este concepto durante 2021, le daremos voz a los principales actores del turismo rural, a los anfitriones de los alojamientos, a los clientes, a la prensa... En esta ocasión además Volvo nos acompañará durante los primeros meses para apoyar la iniciativa y ayudarnos así a darle difusión y valor. Es una marca con la que compartimos valores como la seguridad, la sostenibilidad y el respeto por el medio natural pues de nada servirá el esfuerzo si no protegemos el planeta. La inversión estará principalmente enfocada en redes sociales y en todos nuestros canales. 

¿Cómo han modificado su comunicación, sobre todo en redes sociales, a la actual situación?

Lanzando mensajes muy concretos en función de cada momento: seguridad, esperanza, ilusión… Dando voz a los hoteles, a los viajeros y a la comunidad local que rodea estos establecimientos, porque somos conscientes de que un viaje auténtico no acaba en el hotel, el anfitrión es un embajador de destino que abre las puertas al viajero a otras experiencias.

¿Qué destinos cree que van a elegir los españoles cuando por fin podamos movernos con libertad?

Esto va a ser como quitarle el tapón al hormiguero. No sabemos este año cómo se va a comportar el viajero, aunque creemos que va a hacer más de un viaje y pernoctará algún día mas de lo habitual. Hay que pensar que llevamos mucho sin salir. Pero en definitiva el partido se vuelve a jugar en casa, no hay un sitio mejor. Además, conectaremos con los valores de la vida sencilla, de pueblo, tranquila, sin prisas, donde disfrutar de los pequeños placeres como despertarse y desayunar despacito.

¿Qué aprendizaje profesional ha sacado de esta pandemia?

Relativizar. No dar por sentado las cosas. Y aprender a ser flexibles como el bambú, irrompible pero flexible a los vientos.  

¿Qué ha aportado Ruralka como marca a la crisis sanitaria?

Todo nuestro conocimiento al servicio de los hoteles, hemos estado a su lado para ayudarles en los momentos más difíciles. También hemos luchado por darle voz al sector sin dejar de trabajar con el fin de reactivar lo antes posible el turismo en nuestro país. Y por supuesto, no hemos dejado de inspirar al viajero con sueños, anhelos y recuerdos, que al final es despertar felicidad y esperanza.