
Hay invitaciones que cuesta rechazar y otras que cuesta aceptar. Una mudanza un sábado por la mañana, una junta de vecinos de última hora o el cumpleaños infantil de un familiar lejano forman parte de esa categoría de planes que muchos afrontan más por compromiso que por entusiasmo. Para todos ellos, Vueling tiene una respuesta en su campaña “Sorry, estoy fuera”.
Humor desenfadado y cercano
Con esa frase tan cotidiana como reconocible, la aerolínea lanza tres piezas audiovisuales creadas por la agencia creativa Ogilvy que convierten los compromisos menos apetecibles de la vuelta a la rutina en la excusa perfecta para volver a viajar. La propuesta parte de una idea sencilla: a veces las ganas de escapar no necesitan grandes motivos, basta con encontrar un buen pretexto para hacer las maletas.
La campaña juega con una expresión habitual utilizada para declinar invitaciones o justificar ausencias, pero le da una nueva lectura. En lugar de sonar a excusa, “Sorry, estoy fuera” se convierte en la afirmación de alguien que ha decidido cambiar la rutina por una escapada y coger un avión hacia cualquier destino.
Con esta propuesta, Vueling apuesta por un tono desenfadado y cercano que conecta con experiencias universales y recurre al humor para reforzar el deseo de viajar más allá de los periodos vacacionales. La campaña pone de relieve que no siempre es necesario esperar al próximo puente o a las vacaciones para reservar una escapada.
La campaña estará en televisión, digital, paid y orgánico.