
Internacional
El caso de O2: inyección de aire fresco
Pocos títulos más tópicos que el utilizado en este caso, pero ustedes nos perdonarán. La compañía de la que hablamos se llama O2 y el asunto era tentador. Las cosas no parecían fáciles para este el operador móvil británico en el momento de su relanzamiento, hace seis años, después de independizarse de BT y de abandonar su viejo nombre de Cellnet. Un mercado muy duro dominado por los gigantes Vodafone y Orange; poco tiempo de trabajo para las agencias, que sólo contaron con tres meses; y un presupuesto menor que el de otras compañías que se lanzaban al mismo mercado: T-Mobile y 3.
