sprite

La marca perteneciente a Coca-Cola aprovechó la concurrencia en una de las playas del país carioca para instalar una reproducción gigantesca de una máquina de refrescos en la que los usuarios podían ducharse. Eso sí, lo que caía era agua y no Sprite.

Originalidad y espectacularidad son las claves de estas acciones de ambient marketing que se convierten en virales con facilidad.