La campaña es obra de Officer&Gentleman

El inspirador camino de superación del deportista americano ha sido una montaña rusa: viniendo de una familia humilde llegó a
convertirse en el deportista mejor pagado del mundo, para luego tocar fondo en 2009 cuando estrelló su Cadillac Escalade contra un árbol tras ser perseguido por su mujer con un palo de golf a las puertas de su mansión, tras descubrir sus más de 120 infidelidades. Aquel incidente se convirtió en un símbolo icónico del comienzo de su caída en desgracia, tanto a nivel profesional como personal.

Para celebrar el “impacto” de su regreso, ganando la chaqueta verde de Augusta el pasado mes de abril, y representar los múltiples desafíos que ha superado en la última década, Paddy Power ha instalado dos vallas publicitarias gigantes en las afueras de Royal Portrush, el campo donde se está celebrando esta semana el Open Británico, para desearle suerte en el torneo. Pero claro, tratándose de la irreverente marca irlandesa, no podían hacerlo sin antes trolear un poco al golfista.

Vista de las dos creatividades
Vista de las dos creatividades

En la primera aparece un agujero con la forma de un SUV que atraviesa el billboard. Mientras que la segunda tiene un Cadillac Escalade de 3 toneladas incrustado, acompañado del mensaje: "Tiger ha llegado, esperamos que su driving haya mejorado".

La marca además ha anunciado en sus redes sociales un concurso en el que sortean el propio coche de Tiger: un Cadillac Escalade de 2009.

La idea y ejecución de la campaña ha sido obra de la agencia creativa española Officer & Gentleman.