Las familias han tenido que reorganizar sus tareas

Hoy publicamos la tercera oleada del sondeo que está llevando a cabo Advanced RSM entre la población de 25 a 65 años, para conocer el impacto de la situación actual en la vivencia de las personas.

Los datos obtenidos en esta tercera oleada muestran un cierto desgaste del estado anímico, leve pero general en todos los parámetros. Así mismo también se aprecia que a pesar de las innumerables muestras de solidaridad y del esfuerzo por parte de muchos ciudadanos y colectivos, los españoles no terminan de percibir un sentimiento de unidad, de “todos a una“ contra la pandemia. Esta percepción es coherente con las noticias difundidas por los medios, que los españoles siguen en mayor medida que nunca, sobre el elevado número de ciudadanos multados el pasado fin de semana por intentar ir a pasarlo en su segunda residencia.


Baja el estado de ánimo

El estado de ánimo de los españoles se mantiene en una posición general neutra, ligeramente positiva, y casi a la misma distancia de los niveles máximo y mínimo.

Por tanto, estamos muy lejos de la euforia, como es natural, pero también de la depresión, lo que es muy importante de cara a mantener la firmeza de ánimo y la determinación en la lucha contra la pandemia, a pesar de todas las dificultades que surgen.

La evolución del estado de ánimo en las casi dos semanas que han pasado entre la primera y la última medición es ligeramente a la baja, lo que también entra dentro de lo comprensible. Este descenso de 0,5 puntos tiene, sin embargo, una lectura positiva, en el sentido de que a pesar de la gravedad de los acontecimientos que la población reconoce, se mantiene con el mismo nivel de entereza.

Los españoles siguen preocupados por su salud 

Los datos confirman que la crisis del coronavirus está generando en los españoles una notable preocupación sobre su salud.

La intensidad de esta preocupación se sitúa en estos momentos en 7,5 puntos en una escala de 0 a 10. Desde luego, es un nivel de preocupación elevado; tanto como para justificar los esfuerzos que la población está efectuando en medidas higiénico-preventivas a título personal, y el confinamiento, a título colectivo.

Merece la pena destacar que, pudiendo aumentar el nivel de preocupación, y algunas noticias de la pandemia lo justificarían, sin embargo, no ha aumentado. Se mantiene en un nivel alto, pero diríamos que es una preocupación que parece “controlada” por los españoles.

La preocupación por el impacto económico vuelve a subir 

Durante los últimos 11 días los españoles han recibido un importante aluvión de noticias con implicaciones sobre ingresos familiares. 

La crisis económica, el cierre de la actividad empresarial, las ayudas, las medidas de protección para los trabajadores, incluso la falta de acuerdo entre los países de la Unión Europea para una toma de medidas común, y un largo etcétera, han tenido una gran notoriedad y han ocupado posiciones muy protagonistas.

Tiene, por tanto, perfecto sentido que la preocupación por lo económico haya subido 0,8 puntos en siete días.

Sentimientos de 'todos unidos', pero se espera más La percepción del sentimiento de unidad no ha cambiado desde la última medición y se mantiene en una posición favorable, pero de limitada intensidad. Sería muy de desear que la percepción del sentimiento de unidad ciudadana fuera significativamente más intenso. Desde luego tiene una orientación positiva, sin embargo, todavía está bastante lejos de lo que se considera óptimo. Esta percepción refleja indirectamente que los ciudadanos esperarían percibir un grado de unidad todavía mayor, lo que no deja de ser en cierto modo, un reproche.  Dicho de otro modo, no se percibe que todos lleven a cabo las medidas y comportamientos que se considera que se deben de llevar a cabo.  Las noticias que se han difundido sobre el número de sanciones e incluso de detenciones, llevadas a cabo por las fuerzas de orden público en quienes incumplen las medidas de confinamiento dictadas por la autoridad, conectan perfectamente con esta persuasión de los españoles.

Palabras que definen la percepción de la situación  

Se detecta un cambio en la percepción del impacto de la pandemia. Se ha pasado de una situación en la que los elementos centrales eran el Miedo, la Incertidumbre y la Preocupación, a un nuevo escenario en el que persiste el Miedo pero en el que la Incertidumbre se ha transformado en la confirmación de una serie de efectos que en conjunto da lugar a la percepción de Catástrofe y Crisis. De hecho, el elemento central de la percepción resulta ser el concepto de Catástrofe y Crisis. Hay, por tanto, un cambio radical en la percepción del ciudadano, por cuanto que ha pasado de la inquietud expectante por lo que pudiera suceder, a la valoración de lo que ya está sucediendo, siendo considerado como Catástrofe, es decir, intensamente negativo. Los tres conceptos de Catástrofe, Crisis y Miedo son pues, los elementos centrales de la percepción que se tiene del impacto y que incluye aspectos concretos como la Economía, la Muerte, la Preocupación y la Tristeza, que vienen a explicar los porqués de la valoración de la percepción como Catástrofe.

Puedes consultar aquí la tercera oleada