
Un informe de la compañía de IA generativa Writer y la firma de investigación Workplace Intelligence, que publicaFast Company, revela que el 29% de los trabajadores encuestados en Estados Unidos, Reino Unido y Europa admite haber saboteado la estrategia de inteligencia artificial de su empresa. El estudio incluyó a 2.400 profesionales: 1.200 directivos de nivel C y 1.200 empleados, desde perfiles junior hasta mandos intermedios y responsables de equipo.
El informe detalla múltiples formas de resistencia. En algunos casos, los empleados reconocen haber ignorado las directrices, haber evitado formaciones en IA o haberse negado directamente a utilizar estas herramientas. En situaciones más extremas, algunos admiten haber introducido información sensible de la empresa en herramientas públicas no autorizadas e incluso manipulado métricas de rendimiento para hacer que la tecnología parezca menos eficaz.
Entre los trabajadores de la Generación Z encuestados, el 44% reconoce haber saboteado de algún modo la implantación de la IA en su compañía. El informe apunta a una “fuerte corriente de resistencia entre los trabajadores más jóvenes”, algo que se explica por su exposición a un mercado laboral volátil, con menos oportunidades de acceso. Como consecuencia, muchos profesionales de esta generación han tenido que “blindar” sus carreras frente a la IA, asumiendo trabajos adicionales, empleos a tiempo parcial o incluso cambiando de especialidad universitaria.
Las razones por las que los trabajadores rechazan la IA
Según el estudio, las razones de este rechazo van desde el miedo a la pérdida del empleo hasta la insatisfacción con las herramientas o estrategias de IA de sus compañías, pasando por la frustración al percibir que esta tecnología reduce su valor y creatividad.
El estudio de Writer y Workplace Intelligence también pone de manifiesto una importante desconexión entre empleados y directivos en cuanto a la relevancia de la alfabetización en IA en el entorno laboral. Mientras que el 24% de los empleados afirma temer ser despedido si no se convierte en usuario experto de IA, una mayoría (60%) de los directivos de nivel C confirma que planea prescindir de aquellos trabajadores que no puedan (o no quieran) utilizar estas herramientas.