
El consumidor bebe menos veces, pero elige mejor; busca más calidad (un estudio reciente indica que el 46 % de los españoles prefieren consumir dos bebidas premium en lugar de optar por opciones de calidad media) y una oferta más diversa. Esta es la radiografía rápida del sector de las bebidas espirituosas (que son las bebidas alcohólicas destiladas como el brandy, whisky, ron, ginebra, licores, aguardientes y orujo) en España, según el Informe Socioeconómico del Sector de Bebidas Espirituosas 2025.
Según este análisis anual, a cargo de la asociación empresarial Espirituosos España, que representa a la casi totalidad de los productores y distribuidores, el sector de bebidas espirituosas en nuestro país cerró 2025 “en un contexto marcado por la transformación de los hábitos de consumo, la evolución de las formas de ocio y socialización y una mayor sensibilidad del consumidor hacia la moderación, el bienestar y la capacidad de elección”.
Así, según los datos, la comercialización se situó en 173 millones de litros, lo que supone una caída del 3,8% respecto al año anterior. Esta evolución se enmarca en una tendencia generalizada en los mercados maduros, explican desde la asociación, “el consumidor no abandona la categoría, pero consume de forma diferente, con menor frecuencia, mayor planificación del gasto y una preferencia creciente por propuestas vinculadas a la calidad, la experiencia y la ocasión de consumo”.
Cabe destacar que esta caída en las ventas se ha producido incluso en un contexto de incremento del turismo, que en 2025 alcanzó cifras récord. Dado que el consumo de bebidas espirituosas representa aproximadamente el 13% del gasto total de los turistas en España, este dato subraya la estrecha vinculación del sector con la hostelería y su fuerte asociación con el consumo en entornos de ocio y socialización.
El informe también hace hincapié en que la inflación ha sido un factor relevante en la evolución de la comercialización de bebidas espirituosas. En los últimos cinco años, los precios en España han acumulado subidas de entre el 20% y el 30%, afectando a toda la cadena de valor e impactando negativamente en los costes. Este contexto ha condicionado tanto la actividad de fabricación y comercialización como las decisiones de consumo, reforzando la evolución hacia patrones más selectivos, planificados y orientados al valor.
El triunfo del aperitivo, el brunch y el afterwork
Por categorías, los licores se situaron como la principal categoría en volumen en 2025, con el 24,9% del total comercializado. Les siguieron el whisky, con el 22,2%; la ginebra, con el 16,6%; y el ron, con el 15,3%. El resto del mercado se distribuyó entre brandy (6,9%), vodka (5,2%), anís (4,8%), Ready to Drink (3,1%) y tequila (0,9%).
La hostelería continúa siendo el principal canal de comercialización. En 2025, el canal hostelero concentró el 58,6% del volumen comercializado, frente al 41,4% correspondiente a alimentación.
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