La fidelidad al supermercado ya no es tan sólida como hace unos años. En un contexto marcado por la sensibilidad al precio y la búsqueda constante de ahorro, los consumidores españoles se muestran cada vez más dispuestos a cambiar de establecimiento si encuentran mejores condiciones para llenar su cesta de la compra.

Así lo pone de manifiesto un estudio elaborado por Shopfully, plataforma europea especializada en Drive to Store, junto con YouGov, que analiza los factores que influyen en la elección del supermercado habitual y los motivos que llevan a los consumidores a modificar sus hábitos de compra.

Los resultados muestran que el 62% de los españoles estaría dispuesto a cambiar de supermercado si encontrara mejores precios, consolidando el ahorro como el principal motor de decisión. Las promociones ocupan el segundo lugar, ya que el 39,6% cambiaría de establecimiento atraído por ofertas más atractivas, mientras que la cercanía del punto de venta también mantiene un peso relevante: el 34,8% elegiría otro supermercado si estuviera más próximo a su hogar o lugar de trabajo.

Por detrás aparecen otros factores como la calidad de los productos frescos (26,7%), la amplitud del surtido (25,4%) o la comodidad durante la experiencia de compra (20,4%), lo que confirma que, aunque los consumidores valoran múltiples aspectos, el ahorro continúa siendo la principal palanca para captar nuevos clientes.

Mercadona lidera en confianza, Lidl en precio y Carrefour en promociones

El estudio también refleja cómo las principales cadenas de distribución han logrado construir posicionamientos diferenciados en la mente del consumidor.

Mercadona se mantiene como el supermercado con mayor penetración en España, al registrar un 73,5% de compradores. Sin embargo, su liderazgo no se apoya principalmente en el precio. La cadena valenciana destaca por la confianza y los hábitos de compra generados entre sus clientes, un motivo señalado por el 24,1% de los encuestados. La proximidad (23,6%) y el atractivo de sus marcas propias (20,7%) completan los principales argumentos de elección.

En el caso de Lidl, la propuesta de valor se vincula claramente al ahorro. El 39,7% de sus compradores afirma que el principal motivo para acudir a la cadena son sus precios, mientras que un 22,8% destaca el atractivo de sus promociones.

Por su parte, Carrefour encuentra en su política promocional uno de sus principales activos competitivos. Un 31,6% de sus clientes asegura elegir esta enseña principalmente por las ofertas y descuentos que pone a su disposición, situando este atributo muy por encima de otros factores.

La cercanía mantiene su peso en la decisión de compra

Más allá de las grandes cadenas nacionales, la investigación subraya el valor estratégico de la proximidad. Supermercados como Consum, Eroski o Ahorramás encuentran en la cercanía a sus clientes uno de sus principales elementos diferenciales.

La conveniencia continúa siendo un factor decisivo para muchos consumidores, especialmente en un entorno en el que la frecuencia de compra se mantiene elevada y el tiempo disponible para realizar las tareas cotidianas es cada vez más limitado.

Los expertos destacan que, pese al auge de los canales digitales, la ubicación física sigue siendo un activo clave para generar tráfico hacia los puntos de venta. No obstante, cada vez resulta más importante combinar esta ventaja con herramientas digitales capaces de influir en la decisión del comprador antes de que llegue a la tienda.

No existe un consumidor único

El análisis también identifica diferencias significativas entre perfiles demográficos. Los consumidores más jóvenes muestran una mayor sensibilidad hacia la proximidad, mientras que los mayores de 55 años conceden más importancia al precio, la calidad de los productos frescos y la amplitud del surtido.

Asimismo, las promociones tienen un impacto especialmente elevado entre las mujeres. El 44,8% afirma que cambiaría de supermercado ante una oferta atractiva, frente al 34% de los hombres.