La iniciativa, desarrollada en diversos colegios madrileños, muestra a un grupo de niños de Primaria cómo se hace el pan y cuáles son los ingredientes que lo componen (harina, sal, agua y levadura), concienciándoles acerca de su importancia dentro de la dieta mediterránea y como acompañamiento para cada una de las cinco comidas diarias.
Además, los pequeños participan en un Taller de Bocadillos donde descubren los beneficios de una merienda equilibrada, elaborando su bocadillo preferido a partir de productos icónicos del bocadillo, proporcionados por Campofrío y Revilla, en concreto chorizo, salchichón, mortadela y chóped. “Estos productos son una fuente de proteínas, necesarias para el crecimiento y para el mantenimiento de la estructura corporal en todas las etapas de la vida, pero especialmente en la etapa infantil, en la que el desarrollo derivado del crecimiento hace que las necesidades de proteínas sean mayores, comenta Elena Zedlitz, Jefe de producto de Revilla y Campofrío.
Las proteínas cumplen otras funciones adicionales, tales como la defensa de agentes externos, reparar tejidos o transportar otras sustancias como las grasas y el oxígeno. En el caso de los niños, su organismo requiere de 1 a 1,2 gramos de proteína diarios por cada kilo que pesen.