Para ello, las cartas han sido sometidas a dichas cartas al mismo frío, hielo, viento y lluvia que soportan sus coches y los clientes han recibido en su buzón cartas visiblemente deterioradas como una clara advertencia de lo que puede ocurrirle a su coche.


Paralelamente, y para demostrar que Škoda lo ha hecho de verdad, la agencia ha creado un “making of” que se puede ver en www.skoda.es para comprobar cómo, por influencia de ventiladores industriales, una cámara frigorífica y un aspersor anti-incendios, las 35.000 cartas han sufrido inclemencias propias del invierno: vientos de 60 km/h, temperaturas de 10ºC bajo cero y lluvias de 20l/m2.


Con este giro, dice Proximity Barcelona, se transforma en una acción notoria lo que debía ser una sencilla acción de CRM, consiguiendo así que una comunicación dirigida inicialmente a clientes tenga un alcance mucho mayor.