Con casi 100 metros cuadrados, este espacio servirá para optimizar el aspecto visual de los productos, así como su disposición en los lineales de puntos de venta. Los resultados serán compartidos por Henkel con los clientes y distribuidores de la compañía.


La tecnología utilizada en el ShopperLab es el método de Eye Tracking, basada en el uso de gafas especiales, provistas de un láser, una cámara y un micrófono. Mientras el láser detecta el movimiento del ojo y los “puntos calientes” del lineal para un consumidor, la cámara graba el campo de visión y el micrófono, posibles comentarios espontáneos. A través de esta técnica, Henkel puede analizar el impacto que tiene el diseño del producto en sí, su colocación en las estanterías, o la influencia que ejercen los materiales del punto de venta en las decisiones de compra.


“Lo que no se ve, no se vende, esto está claro”, apunta en un comunicado Andrea Bastoni, director general de Detergentes y Cuidado del Hogar. “Sin embargo, ShopperLab va mucho más allá de registrar el alcance del campo visual de un consumidor potencial. Aquí pasamos del estudio teórico al resultado empírico, comparamos las decisiones conscientes e inconscientes. Puesto que un tercio de las decisiones de consumo se toma en el espacio de venta, tenemos que saber cómo mejorar la experiencia de compra de cara a los consumidores. Es un proceso de aprendizaje continuo que, sin duda, será muy útil para la compañía y nuestros partners comerciales.”


Esta iniciativa ha sido desarrollada por los equipos locales de trade, ventas, marketing, e investigación de mercados, en la que han contribuido las tres divisiones de Henkel: Detergentes y Cuidado del Hogar, Beauty Care y Adhesivos.


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