Basándose en la historia de la marca, la agencia TBWA ha desarrollado una campaña que incluye televisión, exterior, internet y punto de venta, que revindica la importancia de los valores tradicionales, los de siempre, los de nuestro campo, de una forma verdadera e inspiradora.
El lanzamiento de la campaña, que ha empezado a emitirse en Andalucía y Extremadura hasta completar en unos meses todo el ámbito nacional, coincide con un plan de relanzamiento de la compañía para recuperar la posición de liderazgo en el sector de cárnicos y de hortalizas.
Nueva etapa
Apis, ahora en manos de cooperativistas extremeños, ha cerrado el año 2013 con una facturación de 36 millones de euros, lo que supone un incremento del 11% con respecto al año anterior y un EBITDA de 600.000 euros. Tras unos años complicados en los que la gestión y la crisis económica parecían abocarla al cierre, preveé un incremento del 10% de los ingresos para 2014 con respecto al cierre del ejercicio anterior.
Su presidente, Domingo Fernández, afirmaba recientemente en una rueda de prensa que “en una época de difícil coyuntura para las empresas españolas, en el que tantas han estado abocadas a la desaparición, podemos decir que estamos orgullosos de que Apis sea hoy más extremeña que nunca; un total de 2.500 cooperativistas, agrupados en Acopaex y Tomates del Guadiana, hemos querido aunar esfuerzos para dar estabilidad y futuro a Apis y a todas las familias que dependen de ella mediante un proyecto riguroso y prometedor”.
Con la llegada de la crisis, Apis, que había nacido a principios del siglo XX bajo el nombre de Matadero Regional de Mérida, fruto de la iniciativa de un grupo de ganaderos de la comarca, se queda sin liquidez y entra en concurso de acreedores siendo propiedad de Nueva Rumasa. A comienzos de 2013 dos cooperativas extremeñas, Acopaex y Tomates del Guadiana, asumen la compañía asociándose con Extremadura Avante y Cajalmendralejo. Con esta nueva sociedad se gestiona Apis, además de Fruco y sus instalaciones industriales de Don Benito, Mérida y Montijo.
Los esfuerzos de Apis han conservado 192 empleos directos y unos 600 indirectos entre agricultores, transportistas, proveedores, talleres especializados y distribuidores, entre otros.
