En declaraciones a Anuncios, Marcos de Quinto, presidente de la filial española de la multinacional, señala que de momento no se ha detectado una repercusión negativa en las ventas, a pesar del llamamiento a un boicot a la marca hecho desde los afectados y altamente difundido por redes sociales. “Estamos en los parámetros normales, pero estamos vigilantes", ha señalado.


Sin embargo, sí está preocupado por cómo está afectando a su valoración e imagen de marca en la opinión pública el conflicto que vive su embotelladora, Coca-Cola Iberian Partners, un efecto que están monitorizando, “como en otras situaciones críticas que se han dado en el pasado en distintos mercados”.


Reconoce que se ha producido un deterioro de la imagen de marca pero, apunta, “lo vamos a superar porque es un deterioro injustificado”. Hay preocupación, dice, porque "existe una información muy confusa sobre el tema". Insiste en lo que es un hecho: el ERE presentado en su día, y sustituido ayer por una propuesta de bajas voluntarias que mejora sensiblemente las condiciones económicas, no lo ha presentado Coca-Cola España, cuya plantilla ronda los 200 empleados, sino la distribuidora de sus productos, Coca-Cola Iberian Partners, compañía de capital 100% español producto de la fusión en una única empresa de las siete embotelladoras que existían hasta hace dos años. De hecho, el pasado martes, casi un mes después de la presentación del ERE, se publicaba una página de publicidad en los diarios en la que se informaba de esta separación de compañías y de las causas por las que se plantea la reestructuración de la distribuidora.


La marca no se plantea, de momento, abordar ningún tipo de campaña en relación con el tema, “porque no tenemos nada de qué avergonzarnos y por respeto a los embotelladores” que, por otro lado, insiste, están teniendo un comportamiento exquisito, "hasta el punto de plantear ayer el primer modelo de ERE sin despidos", y con un objetivo claro de "ganar escala y hacerse más fuertes" para poder competir y expandir el área de influencia de la empresa española a otros mercados. Ese es, apunta, el origen de la fusión llevada a cabo hace dos años entre las siete distribuidoras (que respondía también a una voluntad de la multinacional de contar con menos interlocutores en cada mercado) y que, como en cualquier otro proceso de fusión, conlleva duplicidades en puestos de trabajo. En Europa, explica De Quinto, además de Coca-Cola Iberian Partners, hay otras dos grandes embotelladoras que se encargan de la fabricación, embotellado y distribución de los productos de la marca en una serie de países y la idea de la compañía española es fortalecerse para competir con estas y poder, en un futuro, operar en otros países además de España y Portugal. La medida, por tanto, no responde a una situación de pérdidas, sino a un objetivo de mejorar su posición y conseguir objetivos más ambiciosos.


Por último, De Quinto se lamenta de la repercusión mediática que está teniendo el conflicto y observa en ello cierta hipocresía, porque "si hacemos un ranking de las empresas que han ejecutado ERES más potentes en los últimos doce meses, el de Coca-Cola Iberia Partners no estaría ahí. Y habría que preguntarse por qué este ensañamiento, quizá porque es un blanco más fácil al relacionarse con la imagen de 'pérfida multinacional norteamericana', o porque puede servir para reforzar la de otros agentes (en alusión a los sindicatos) o porque hay otros intereses incluso económicos detrás".


Nuevo plan


Coca-Cola Iberian Partners retiró su propuesta original de ERE y, a cambio, planteó un plan que prevé 709 bajas voluntarias con indemnizaciones de 45 días por año con 42 mensualidades y un suplemento de 10.000 euros. Además de un plan de recolocaciones en otras plantas que afectaría a un total de 481 trabajadores, con indemnizaciones de 15.000 euros por traslado y una ayuda para vivienda de 500 euros al mes durante dos años. Pero el plan de cierre de cuatro de las once fábricas se mantenía. Una medida que no era aceptada por los sindicatos que quieren evitar los cierres. Inicialmente, el plazo para la negociación concluye hoy viernes, aunque podría ampliarse.


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