La acción fue comunicada a través de la web y de las propias tiendas.
Los empleados y empleadas de la tienda ofrecieron a los participantes comida y bebida durante la jornada, además de un poco de conversación y periódicos y revistas. Según las bases del concurso, los participantes (que debían ser titulares de la tarjeta Ikea Family) solo podían hacer un descanso de 15 minutos una vez pasadas las cinco primeras horas.
Según datos de Ikea, que en España cuenta con quince tiendas, la de Sevilla, ha recibido más de 32 millones de visitas en sus diez años de vida.
