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La creatividad es de Butragueño&Bottländer

En estos días de pandemia, el hashtag #QuédateEnCasa ha inundado las redes tratando de concienciar a todas las personas de la importancia de esta medida para vencer al COVID-19. La marca de ginebra Beefeater, propiedad de Pernod Ricard, se ha querido sumar a este movimiento cívico rescatando el potente mensaje que el Ministerio de Información Británico lanzó en 1939 para motivar a la población al inicio de la II Guerra Mundial.

Y para ello, ha contratadok uan campaña de exterior para lanzar este mensaje de servicio público: “Keep Calm and Stay Home”, una versión con esa pequeña variación del original “Keep Calm and Carry On” que se hizo tan famoso hace algunos años al ser redescubierto en una librería de segunda mano del norte de Inglaterra.  La creatividad, obra de Butragueño & Bottländer, ya está visible en Sevilla, Zaragoza, Málaga, Alicante, Córdoba, Granada, Cádiz y Castellón.

'Keep Calm And Carry On': el mensaje original

La historia de este mensaje de propaganda civil se remonta a 1939, en tiempos de Winston Churchill, cuando el Ministerio de Información Británico, creado exprofeso para tiempos de guerra, decidió realizar una campaña de concienciación y motivación de la población británica, que había de prepararse para esos tiempos.

Lo curioso de la historia es que este mensaje en concreto fue desconocido durante décadas, hasta que Barter Books, una tienda de libros de segunda mano y antigüedades de Alnwick, al norte de Inglaterra lo redescubrió y saltó de nuevo a la fama.

Originalmente, el poster “Keep Calm and Carry On” formaba parte de una serie de tres publicaciones, de las cuales sólo se llegaron a distribuir entre la población civil británica las dos primeras. De la primera, "Your Courage, Your Cheerfulness, Your Resolution Will Bring Us Victory" se distribuyeron 800.000 copias; de la segunda, "Freedom is in Peril", 400.000. Sin embargo, la tercera nunca llegó a ser lanzada al público, a pesar de imprimirse cierta cantidad, puesto que estaba reservada únicamente para el caso de que el ejército alemán invadiera las islas británicas. Lo cual nunca sucedió.

De esta forma, la mayor parte de la producción del poster fue destruida y apenas unos pocos ejemplares se conservaron casi por casualidad, conservándose en su mayoría en el Archivo Nacional Británico.