El nuevo tapón

Hace unos meses, Coca-Cola anunció que España sería el primer país en el que la compañía de refrescos probaría el tapón adherido, cuya fabricación comenzó en mayo en la planta de Barcelona. Desarrollados en el centro de I+D de Coca-Cola en Bruselas, estos tapones tienen de novedad que el anillo que rodea el cuello de la botella tiene una lengüeta que mantiene el tapón unido al envase una vez desenroscado, a la vez que sigue permitiendo su cierre hermético.

“Esta innovación permite al consumidor reciclar la botella junto al tapón, evitando su pérdida y la generación de residuos. Es un diseño innovador, que marca un hito importante en nuestra hoja de ruta para hacer que nuestros envases sean cada vez más sostenibles”, señala Sergio Ferré, director de la planta de Barcelona.

Desde principios de julio las botellas con los nuevos tapones están ya a la venta en determinados puntos de venta de Cataluña, Baleares, Aragón, Canarias (Tenerife, Gran Canaria), Andalucía (Granada, Jaén, Málaga, Almería, Cádiz, Sevilla) y Toledo. La prueba, que es temporal, durará 10 semanas y se comercializarán 6 millones de botellas con los nuevos tapones en las botellas de plástico de 500 ml de todas las variantes de Coca-Cola (Sabor original, Zero azúcar, Sabor Light y Zero azúcar y Zero cafeína) y de Schuss. Se trata de una prueba piloto que servirá para "poner a prueba el proceso de producción de los tapones, valorar su rendimiento en climas cálidos y recoger la respuesta de los consumidores a esta innovación antes de proceder a su implantación gradual en otros países a finales de 2021", afirma la empresa desde una nota de prensa.

Según ha podido saber MarketingNews, la compañía comunicará esta novedad desde medios propios, redes sociales y punto de venta.