Consorcio inicia un nuevo posicionamiento. ¿En qué pilares se basa esta nueva etapa?

Durante más de 75 años hemos construido la marca sobre valores como el origen, la calidad de la materia prima, el respeto por el tiempo y el saber hacer. Esta nueva etapa no supone un cambio de esencia, sino una evolución en la forma de expresarla. Queremos que Consorcio trascienda el producto y conecte con territorios como la cultura, el patrimonio o el estilo de vida, siempre desde una idea muy clara: disfrutar de nuestros productos y la gastronomía en general con más calma y menos prisa.

¿Por qué ahora esta evolución? ¿Qué habían detectado para hacer este cambio?

Los consumidores han cambiado. Hoy buscan marcas con propósito, que ofrezcan experiencias y conecten con sus valores más allá del producto. Detectamos que atributos que siempre han definido a Consorcio, como el respeto por el tiempo, el oficio, la autenticidad o el origen, también pueden expresarse a través de otros territorios como la cultura, el patrimonio o las experiencias. La colaboración con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza es un buen ejemplo de ello, ya que nos permite trasladar esos valores a un contexto diferente, pero completamente coherente con nuestra identidad de marca.

¿Cuáles son los objetivos detrás de esta decisión?

Queremos ampliar los momentos en los que Consorcio está presente en la mente y en la vida del consumidor, conectando con él más allá del acto de compra.

Buscamos trasladar a nuevos territorios aquello que siempre ha definido a la marca: el valor del tiempo, el cuidado por los procesos y el respeto por el saber hacer

Hablamos del tiempo que requiere la pesca en temporada, del proceso de salazón, o del trabajo artesanal de las sobadoras que preparan las anchoas una a una. Son valores que forman parte de nuestra identidad y que queremos poner en valor a través de nuevas experiencias y ocasiones de consumo.

¿Cómo van a comunicar el nuevo posicionamiento a los usuarios? ¿Van a realizar campaña en medios?

Este posicionamiento se irá construyendo de forma progresiva a través de colaboraciones, experiencias, innovación de producto y contenidos que reflejen nuestra forma de entender la gastronomía. Más que una campaña puntual, buscamos desarrollar un territorio de marca coherente y consistente en el tiempo.

Como primera gran activación de esta estrategia, la compañía ha puesto en marcha una alianza con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza. ¿Cómo surge esta colaboración y qué esperan de ella?

La colaboración surge de una afinidad muy natural. Tanto el Museo Thyssen-Bornemisza como Consorcio comparten valores como el respeto por el tiempo, el legado, el oficio y la búsqueda de la excelencia. "El mar, legado vivo" nos permite trasladar esos valores a una experiencia que conecta arte, gastronomía y patrimonio, acercando la marca a nuevos públicos de una forma auténtica.  

¿Hasta qué punto cree que los consumidores valoran que las marcas promuevan experiencias culturales además de productos?

Cada vez más. El consumidor busca marcas que le aporten algo más que un producto y que conecten con sus intereses, valores y formas de entender la vida. Vivimos en un contexto en el que todo sucede muy deprisa y, precisamente por eso, encontrar momentos para disfrutar de las cosas con calma se ha vuelto más importante que nunca. Cuando una marca es capaz de generar experiencias coherentes con su identidad y que aportan valor real, la conexión con las personas es mucho más profunda y duradera.

Además del ámbito cultural, ¿qué otros territorios o experiencias están explorando para el futuro de la marca?

Nuestro objetivo es seguir explorando territorios que compartan nuestros valores: la cultura, el patrimonio, la gastronomía y aquellas experiencias que reivindiquen el tiempo, el origen y el saber hacer. Siempre desde la coherencia con la identidad de Consorcio.

¿Cuáles son las demandas y tendencias del consumidor actual?

Vemos un consumidor cada vez más informado y exigente, que presta atención al origen de los productos, la calidad de los ingredientes, la sostenibilidad y la autenticidad de las marcas. También busca conveniencia, pero sin renunciar a la calidad, y valora cada vez más aquellas experiencias que le permiten disfrutar de la gastronomía de una forma más consciente.

¿Qué papel juega la innovación para Grupo Consorcio?

La innovación es una parte esencial de cómo entendemos nuestro trabajo en Consorcio. Forma parte de nuestra manera de evolucionar y seguir siendo relevantes sin renunciar a nuestra esencia. Innovamos en producto, pero también en formatos, ocasiones de consumo y experiencias de marca, siempre respetando aquello que nos define: la calidad de la materia prima, el origen y el saber hacer. Ejemplos de ello son lanzamientos como las nuevas gildas o iniciativas como la colaboración con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.

¿Con qué agencias creativas van a trabajar a partir de ahora?

Estado Latente.

Y, ¿cuál es su mix de medios?

Este año estamos enfocándonos en acciones BTL.