
¿Cuál es el momento actual que atraviesa Cervezas Gran Vía y cuáles son sus principales objetivos para los próximos años?
Cervezas Gran Vía atraviesa una etapa de consolidación y crecimiento. Tenemos una identidad reconocible, una propuesta de producto clara y la agilidad de una compañía que puede tomar decisiones con rapidez. El reto ahora es transformar esa base en mayor presencia, rotación y preferencia de marca. Para nosotros, crecer significa estar en más puntos de venta, pero también ser elegidos con más frecuencia y construir una relación duradera con consumidores, clientes y distribuidores.
Nuestros objetivos pasan por reforzar el canal hostelero, ampliar la distribución en alimentación y exportación y desarrollar un portafolio capaz de responder a nuevas ocasiones de consumo, con especial atención al segmento 0,0. Al mismo tiempo, queremos elevar la notoriedad de Gran Vía mediante experiencias relevantes, como nuestra alianza con Starlite, y una comunicación que conecte la calle, el punto de venta y el entorno digital. La ambición es crecer con criterio, sin perder la cercanía y la autenticidad que hacen distinta a la marca.

¿Qué valores buscan transmitir a los consumidores a través de su comunicación?
Queremos transmitir una personalidad dinámica, fresca y auténtica. Son valores que nacen de la propia identidad de Gran Vía y que hemos llevado a un territorio muy concreto: “Con mucha calle”, nuestro nuevo claim. Para nosotros, la calle es el lugar donde empiezan los planes reales: el bar en el que quedas, en los encuentros o en la terraza donde se alarga una conversación.
Esa cercanía debe convivir con una percepción clara de calidad. Gran Vía es una cerveza 100% malta, elaborada con malta, lúpulo y agua, y queremos comunicarla con naturalidad, sin imposturas. La marca debe sentirse urbana, abierta y con personalidad propia, siempre vinculada al disfrute responsable y a la capacidad de reunir a las personas.
¿Cómo definiría la estrategia de marketing de Cervezas Gran Vía?
La definiría como una estrategia de construcción de marca conectada al negocio. Partimos de una idea común, “Con mucha calle”, y la llevamos a todos los puntos de contacto: comunicación, redes sociales, patrocinios, hostelería, alimentación, distribución y materiales de punto de venta. Cada iniciativa debe reforzar el posicionamiento y, a la vez, ayudar a generar prueba, rotación o fidelidad.
Starlite es un buen ejemplo. La colaboración nos permite ganar visibilidad, pero su valor crece cuando la convertimos en experiencia de marca, contenido en vivo, relaciones públicas y activos que después pueden utilizar los equipos comercial y de Trade. Trabajamos con objetivos y métricas desde el inicio para que creatividad y ejecución avancen en la misma dirección. La marca gana valor cuando lo que contamos se reconoce también en la barra, en la tienda y en el producto.
¿Cómo ha cambiado la relación entre marcas y consumidores en los últimos años?
La relación ha pasado de ser principalmente unidireccional a convertirse en una conversación continua. Hoy el consumidor compara, comenta, recomienda y espera una respuesta. Además, detecta muy rápido cuándo una marca adopta un tono que no le pertenece o promete algo que después no se cumple en la experiencia de producto.
Por eso la coherencia es decisiva. Escuchar bien, responder con transparencia y mantener el mismo criterio en publicidad, redes, atención y punto de venta genera confianza.
También cambia nuestra forma de trabajar: las campañas ya no terminan el día de su lanzamiento. Se observan, se optimizan y se enriquecen con la reacción de la comunidad, respetando siempre la privacidad y utilizando los datos con responsabilidad.
¿Qué papel juegan las redes sociales en la estrategia de comunicación de la compañía?
Las redes sociales son un espacio de escucha, relación y construcción cultural. Nos permiten entender qué contenidos interesan, qué ocasiones de consumo están creciendo y cómo se habla de la marca. También son el lugar idóneo para mostrar Gran Vía en situaciones reales: una cerveza bien servida, una terraza, un concierto, una noche con amigos o la historia de un establecimiento que hace bien las cosas.
Nuestra prioridad es crear contenido reconocible y útil para cada plataforma, no limitar la evaluación al alcance. Observamos la conversación, las interacciones de calidad, las menciones, el contenido generado por usuarios y la capacidad de llevar interés hacia una experiencia, un punto de venta o una acción comercial. Todo ello se dirige a público adulto, con una comunicación responsable y coherente con la categoría.
¿Cómo consiguen conectar con las nuevas generaciones de consumidores?
Las nuevas generaciones conectan con marcas que entienden sus códigos y demuestran coherencia. Para lograrlo hay que estar presentes en los espacios culturales y sociales que forman parte de su vida, pero con una aportación real. La música y experiencias como Starlite nos permiten participar en esos momentos desde un territorio natural para Gran Vía: compartir, descubrir y disfrutar juntos.
Combinamos esa presencia con formatos ágiles, creadores afines y experiencias que invitan a participar. También ampliamos las ocasiones de consumo con propuestas 0,0, porque la moderación y la libertad de elegir forman parte de los hábitos actuales. Escuchamos antes de activar y medimos después; así evitamos perseguir tendencias sin sentido y construimos relevancia de forma sostenida entre consumidores adultos.
¿Con qué agencias creativas suelen trabajar? ¿Qué les aporta cada una de ellas?
Trabajamos con un modelo flexible de especialistas, porque cada reto exige capacidades diferentes. Quum nos acompaña en comunicación, relaciones con medios y construcción de reputación. En las activaciones y contenidos vinculados a Starlite colaboramos con Arteria, Omibu y con los equipos del propio festival, que aportan conocimiento del entorno, producción y capacidad de amplificación.
La dirección de marca y las decisiones estratégicas permanecen dentro de Gran Vía. Pedimos a cada colaborador un alcance claro, entregables medibles y activos que puedan aprovecharse en comunicación, Trade y ventas. Una buena agencia aporta talento y una mirada externa; una buena relación de agencia, además, deja aprendizaje dentro de la compañía y demuestra el retorno de cada inversión.
¿Qué cambios están observando en los hábitos de consumo de cerveza?
El consumo es cada vez más consciente y más ligado a la ocasión. Hay consumidores que prefieren beber menos, elegir mejor y alternar con opciones sin alcohol. De ahí el crecimiento del universo 0,0 y la necesidad de ofrecer sabor, calidad y una experiencia de marca completa también en esas referencias. A la vez, gana peso la variedad: lager, tostada, sin gluten o formatos que encajan en distintos momentos.
La hostelería continúa siendo esencial porque conserva el ritual, la recomendación y la dimensión social de la cerveza. Alimentación, conveniencia y los canales digitales amplían las posibilidades de compra. La respuesta de Gran Vía es construir un portafolio claro, asegurar disponibilidad y frío y mantener una identidad consistente en cada canal. El objetivo es acompañar más ocasiones de consumo sin diluir la personalidad de la marca.
¿Qué oportunidades ofrece la inteligencia artificial para una marca como la suya?
La inteligencia artificial puede ayudarnos a tomar mejores decisiones y ejecutar con mayor precisión. Tiene aplicaciones claras en escucha social, análisis de tendencias, segmentación, previsión de demanda, optimización de campañas y adaptación de piezas a distintos formatos. En trade también puede ayudar a priorizar oportunidades, identificar patrones de rotación y facilitar al equipo comercial información más útil para cada cliente.
La condición es utilizarla con criterio. La calidad de los datos, la privacidad, los derechos de los contenidos y la supervisión humana son irrenunciables. La tecnología puede acelerar el análisis y la producción, pero la identidad de marca, la sensibilidad creativa y la decisión final deben seguir en manos de las personas. Bien aplicada, la inteligencia artificial nos permitirá aprender antes, personalizar mejor y dedicar más tiempo a las ideas que realmente mueven la marca.