
KFC vuelve a apostar por el humor absurdo y la exageración en su comunicación. La cadena de restauración ha lanzado "La Salvajada", una nueva oferta compuesta por varios menús con grandes cantidades de pollo a un precio reducido.
Tanto el concepto creativo, el naming y la estrategia de lanzamiento de esta iniciativa han sido desarrollados por la agencia creativa KFC con el objetivo de elevar la comunicación táctica de la marca en los puntos de venta sin renunciar al territorio de entretenimiento y notoriedad que caracteriza a la marca.
Una campaña 'literal'
La campaña juega con la literalidad del nombre de la promoción. Así, en las diferentes piezas audiovisuales, varios clientes llegan al mostrador para pedir "una salvajada" y provocan reacciones tan inesperadas como desproporcionadas por parte del empleado protagonista de anteriores campañas de la marca. Entre ellas, bajarse los pantalones ante los clientes, vaciar un extintor sobre una comensal o destrozar la pantalla de una caja registradora.
"Para vender La Salvajada de KFC nos pareció que el camino más directo era hacer una salvajada. Eso hemos hecho. El objetivo es crear una campaña memorable sin herir sensibilidades, o al menos herir solo a los más sensibles entre los sensibles. Esperamos que el resto se ría. Y los otros, aunque sea en secreto, también", explican Rubén Caja y Alfonso Moreno, directores creativos de PS21.
Con esta nueva propuesta, KFC continúa explorando un tono irreverente y provocador que le ha permitido diferenciarse en el sector de la restauración rápida durante los últimos años, trasladando ese mismo lenguaje a una campaña de marcado carácter promocional.
La campaña incluye piezas de 20 y 10 segundos producidas por Landia y dirigidas por Uriel Calatayud, mientras que Arena Media ha sido la responsable de la planificación y compra de medios. Los anuncios estarán activos en medios digitales a partir del 29 de septiembre de 2026.