
La apuesta de Cervezas Alhambra por construir un territorio de comunicación propio alrededor del concepto ‘Sin prisa’ se ha traducido en importantes resultados de negocio. Entre 2019 y 2025, el conjunto de la gama Alhambra ha incrementado un 39% sus ventas netas, mientras que su referencia Alhambra Reserva 1925 ha consolidado su posición en el segmento de cervezas especiales, ganando rentabilidad, penetración en el mercado y valor de marca.
Estos son algunos de los resultados recogidos en el caso de construcción de marca de Alhambra, reconocido con un Oro en los Premios a la Eficacia en la cetagoría de Construcción de una Marca, que muestra cómo la consistencia de una estrategia de comunicación a largo plazo puede contribuir al crecimiento de un negocio.
En concreto, durante los últimos cuatro años, Alhambra Reserva 1925 ha incrementado un 12% su margen de contribución y un 9% sus ventas netas, convirtiéndose en la referencia más rentable de la gama.
Los resultados también son positivos en términos de comercialización. Entre 2022 y 2025, las ventas de Alhambra Reserva 1925 en alimentación organizada crecieron un 7% en volumen y un 15% en valor, frente a una caída del 5% en volumen del conjunto de cervezas con alcohol durante ese mismo periodo.
Esta evolución favorable se mantuvo durante 2025, cuando la marca registró un incremento del 4,1% en volumen y del 2,2% en valor en alimentación organizada, mientras que la categoría retrocedió un 1,5% y un 0,5%, respectivamente.
Más distribución y mayor valor de marca
La estrategia también ha contribuido a ampliar la presencia nacional de Alhambra, una marca que hasta 2014 concentraba buena parte de sus ventas en Granada, su ciudad de origen.
Desde 2022, la penetración de Alhambra Reserva 1925 entre los hogares compradores de cerveza ha pasado del 5,1% al 5,7%. En hostelería, la marca cerró 2025 con presencia en 95.350 puntos de venta, lo que equivale a uno de cada tres establecimientos del sector.
Además, este crecimiento se ha producido sin renunciar a su posicionamiento premium. Según los datos de NielsenIQ recogidos en el caso, Alhambra Reserva 1925 mantiene el precio medio de venta más elevado entre las cinco principales marcas de fabricante del segmento de especialidades, con un precio un 15% superior al de su principal competidor.
En términos de imagen, los indicadores de Kantar muestran que Reserva 1925 se ha consolidado como la marca favorita de su segmento, por delante de 1906 y Voll Damm. Asimismo, el 86% de los consumidores la identificaba en 2023 como la marca con mayor afinidad del segmento de especialidades, nueve puntos por encima de estas dos competidoras y catorce sobre el promedio del resto.
La marca también ha reforzado sus indicadores de relevancia, diferenciación y capacidad para mantener precios superiores, hasta alcanzar, según el seguimiento de Kantar de 2025, el mayor pricing power de su categoría.
Una estrategia de comunicación construida durante más de diez años
Detrás de estos resultados hay una decisión estratégica adoptada hace más de una década. En 2014, Alhambra se enfrentaba al reto de dejar de ser una marca eminentemente local para competir a escala nacional con grandes cerveceras que disponían de presupuestos publicitarios muy superiores.
En lugar de recurrir a los códigos habituales de la categoría, centrados en la socialización y el disfrute compartido, la marca decidió construir su diferenciación a partir de una característica de su producto: su proceso de fermentación lenta.
Así nació un territorio de comunicación alrededor del valor del tiempo, que comenzó con expresiones como ‘Parar más. Sentir más’ y ‘Hecha sin prisa’, evolucionó hacia el disfrute consciente y terminó cristalizando en el concepto ‘Sin prisa’.
La marca trasladó esta filosofía tanto a su identidad visual como a su publicidad y a sus experiencias de marca. La plataforma ‘Crear sin prisa’, las colaboraciones con artistas y artesanos y su presencia en espacios culturales como ARCO contribuyeron a construir un universo propio, alejado de los códigos tradicionales de la publicidad cervecera.
En 2018, Alhambra lanzó su primera gran campaña televisiva, un año en el que sus ventas crecieron un 11% en volumen y un 15% en valor. Posteriormente, la marca continuó profundizando en este posicionamiento con campañas como ‘Oasis’ y ‘La rueda’, además de iniciativas culturales como ‘Sosegá’, desarrollada con motivo de su centenario.
El caso atribuye buena parte del éxito a la decisión de mantener el mismo territorio estratégico durante más de una década, adaptando su expresión creativa sin modificar la idea central. Una apuesta por la consistencia que ha permitido a Alhambra construir una marca más reconocible, ampliar su mercado y reforzar su rentabilidad sin entrar en una competencia basada exclusivamente en el precio.