
De esta manera, España se sitúa en la sexta posición, por detrás de República Checa (36), Eslovaquia (29), Polonia (29), Países Bajos (18) y Portugal (15). Durante los nueve meses de 2016 y tras la significativa caída de enero, tan solo se ha observado una mejora en las expectativas sobre la situación económica en nuestro país en dos ocasiones (mayo y agosto). La coyuntura a lo largo de todo este año ha estado marcada por la incertidumbre.
Por su parte, las expectativas de ingresos de los hogares españoles presenta el mismo patrón de comportamiento que el de expectativas económicas, a pesar de que su descenso no es tan pronunciado. Con respecto a la misma medición de hace un año la bajada es de 11 puntos y de 4 en relación al segundo trimestre de 2016. Aunque este indicador todavía se sitúa en valores positivos (9 puntos), España es la economía que más ha visto caer sus previsiones de ingresos en un año.
Otro hecho que se viene repitiendo a lo largo de este año es la estabilidad en las expectativas de gasto. A pesar de que todavía estamos en valores negativos (-5), la disposición a comprar es exactamente la misma que la de hace un año. Este hecho podría hacer suponer que, de aclararse la situación de incertidumbre, podría producirse una mejora en la intención de compra de los hogares españoles de aquí al cierre de año y en los primeros meses de 2017. Además, los expertos prevén que el consumo privado crezca seis décimas más de lo previsto al cierre de 2016.
El país y los hogares caminan por sendas distintas en España
GfK ha realizado un seguimiento trimestre a trimestre de la brecha entre las percepciones de los españoles con respecto a la economía del país, frente a la de sus propios hogares. Durante los últimos meses de 2015 ella no hizo más que ampliarse, hasta llegar a los 59 puntos a finales de ese año.
En 2016 esta distancia ha ido recortándose: en el primer trimestre se situó en los 31 puntos y en junio en 25. Hoy ambos indicadores se muestran aún más cercanos, ya que sólo los distancian 18 puntos: las expectativas sobre la economía se situaron en 13 puntos y las de gasto en -5.
Esta paradoja entre lo macro y lo micro en nuestro país, que muy poco a poco se acorta, habla de la confianza contenida en el país y sus posibilidades, al tiempo que indica que el consumo actual seguirá a corto plazo, si se mantienen las mismas condiciones de incertidumbre.