Los cócteles se hacen en casa

El confinamiento ha provocado que todo lo que hacíamos fuera de casa, como ejercicio o tomar el aperitivo, lo sigamos practicando pero dentro de nuestro  hogar. De hecho, algunas marcas como Schweppes dan clases de coctelería o los vinos de Rioja organizan encuentros digitales para tomarse una copa con un actor.

Esta semana, la agencia Wavemaker  está analizando el impacto del coronavirus y el confinamiento en el consumo de alcohol. Para hacerlo, están utilizando datos del estudio “Consumer Reactions to Covid-19” de Toluna y Harris Interactive y los datos de Kantar de su tercera ola del barómetro sobre el Covid-19 con datos del Panel LIVE utilizados como punto de referencia para el consumo de alcohol en diferentes tipos de bebidas pre-COVID-19.

Con pubs, bares y restaurantes ahora cerrados, podría parecer que el consumo de alcohol en España estaría disminuyendo, pero los datos sorprenden y, al igual que pasaba con el ejercicio (bajaba en 3 puntos el porcentaje de españoles que hace ejercicio durante el confinamiento con respecto a la situación pre-Covid), los niveles de estrés apuntan en otro sentido. 

Si en España podemos considerar que somos un país con alto consumo de alcohol (sólo el 11% de los internautas encuestados en el estudio LIVE Panel confirma que no ha bebido ninguna cerveza desde hace más de 3 meses; o el 22% no ha tomado vino; o el 33% no se ha tomado una bebida espirituosa), el confinamiento ayuda al consumo de este tipo de bebidas. Así, según el estudio “Consumer Reaction to Covid-19”, el 9% de los españoles beben más alcohol ahora que antes de la cuarentena. Además, el 17% de los encuestados por Kantar para la tercera ola de su Barometro Covid-19 afirma haber incluido más alcohol en sus compras en el supermercado ahora que antes del confinamiento.