El estudio lo ha elaborado Ipsos

A grandes rasgos, señalan los responsables de esta investigación, el consumidor post COVID-19 primará el ahorro, estará más digitalizado y priorizará la compra de productos frescos y saludables.

El estudio se realizó entre el 3 y el 5 de abril a una muestra representativa de 2.250 individuos residentes en España, con edades comprendidas entre los 16 y 65 años. Además de cuestiones relacionadas con el consumo en nueve sectores: banca y seguros, telecomunicaciones, utilities, movilidad, viajes/turismo, comercio electrónico, gran consumo, farmacia y sector público, los encuestados respondieron a un total de 80 preguntas sobre la gestión del Gobierno a esta crisis sanitaria.

Entre las conclusiones del estudio se extraen que el consumidor exigirá mayores medidas de higiene y prevención en todos los espacios físicos y se incrementarán las ventas de productos de limpieza de higiene del hogar. 

Además, se decantará por el pago sin contacto, por la realización de gestiones a distancia, por el menor uso del transporte público a favor del vehículo privado, o por el aumento del teletrabajo. 

El teletrabajo o las gestiones a distancia formarán también parte del nuevo perfil más digital que tendrán los consumidores, centrados en darle un mayor uso a los comparadores online para conseguir el mejor precio en los servicios de primera necesidad, así como un aumento de las compras online de alimentación y ocio. 

En alimentación, la vida saludable será una prioridad para todos los consumidores, quienes aumentarán el consumo de alimentos frescos y saludables y mostrarán un mayor interés por aquellos productos que le permitan fortalecer el sistema inmunológico.  

A corto plazo, indican los responsables del estudio, ahorrar, cuidarse y continuar con las medidas de higiene y distanciamiento social serán las cuatro características principales del nuevo del consumidor.