Los Ksi-meritos, de Distroller, son muñecos que valen más de 40 euros

El mercado español de juguetes ha entrado en la denominada nueva normalidad al alza, con un incremento de las ventas del 3,6% en los meses de junio a agosto respecto al mismo periodo del año pasado, según datos de la empresa de investigación de mercados The NPD Group.

“La facturación del sector desciende en el acumulado del año debido al impacto de los meses de confinamiento (de marzo a mayo), pero con la reapertura se han ido recuperando las visitas a las tiendas y eso se refleja en las ventas”, explica Cristina Pérez, consultora experta en juguetes de The NPD Group.

Si durante el estado de alarma, en plena búsqueda de entretenimiento en el hogar para toda la familia, los productos artísticos y los puzles y juegos de mesa fueron las categorías más demandadas, este verano han sido los juguetes deportivos y de exterior (piscinas, juguetes de agua y artículos de patio o jardín, entre otros) los que han impulsado el mercado, junto con las muñecas, sobre todo del segmento fashion (Barbie, Nancy, Disney Frozen, etc.).

En concreto, tanto los juguetes de exterior como las muñecas han experimentado un crecimiento superior al 6% entre junio y agosto, comparado con el mismo periodo del año pasado. Junto a estas categorías, también han mostrado un rendimiento por encima del mercado los vehículos y las construcciones (+5%).

Los juguetes de 40 a 60 euros crecen un 16%

Durante la crisis de COVID-19, las familias están optando por juguetes más caros: el precio medio remontó durante el confinamiento, “seguramente debido a la caída de productos de impulso y coleccionables”, señala Cristina Pérez. Esta tendencia se ha mantenido este verano, con una subida del precio medio cercana al 6%, impulsada por los productos de 40 a 60 euros, cuyas ventas han crecido un 16%.

Por otro lado, la pandemia ha frenado las innovaciones en la industria: un 13,4% de las ventas de juguetes entre junio y agosto proceden de productos nuevos, pero si se comparan las ventas absolutas derivadas de las novedades de este año con respecto al mismo periodo del año pasado, arroja una caída del 36%.

La crisis sanitaria ha modificado la experiencia de compra en las tiendas por las necesarias medidas de protección y ha impulsado las ventas en el canal online, dos elementos que desempeñarán previsiblemente este año un papel importante durante la temporada de Navidad, que genera más de la mitad de la facturación anual del sector.

A las puertas de la campaña, el juguete comparte con el resto de industrias del gran consumo el actual contexto de incertidumbre sobre el avance del virus y qué medidas se adoptarán para contenerlo. En cualquier caso, según destaca la consultora de NPD, “a favor del mercado del juguete juegan factores como el hecho de que las familias dedican ahora más tiempo a jugar juntas, la reducción de los viajes, el aumento del tiempo libre en el hogar y la necesidad de combinar el tiempo digital con el dedicado al juguete tradicional, que potencia la creatividad, la imaginación, el valor educacional y la diversión en familia”.