El estudio 'The New Black: Nuevos comportamientos del consumidor en fashion retail’, realizado por Carat sobre una muestra de más de mil entrevistas y la utilización de insights tanto de fuentes propias como del mercado, analiza el journey del consumidor y su relación con las marcas, cómo es el comportamiento de compra y cuáles son las implicaciones para las marcas de todos estos cambios. A través de los datos extraídos se establecen los factores claves para el desarrollo de la relación de las marcas con las personas en la industria de la moda.

Se explica también que el rol del digital en las primeras fases del journey empieza a ser crítico y requiere una sofisticación de los activos propios para generar una buena experiencia de marca más allá del propio acto de compra. “Como ocurre en otras industrias, se acentúa la importancia del compromiso social de las marcas para ganar relevancia entre los consumidores”.

El informe ha detectado asimismo que, a pesar del boom del e-commerce, la tienda física tiene una importancia creciente. “Es una dualidad que obliga a convertir la omnicanalidad en un reto de corto plazo, pero también en una oportunidad. Aunque digital ya se ha convertido en el entorno de inspiración y de inicio de relación con la marca, incluso entre el público más joven y por tanto el más digital, un 50% de las personas entre 25 y 34 años sigue confiando en la tienda física como parte relevante de la experiencia de marca”, indican.

Así, y como principales conclusiones del informe, están que:

  • Es esencial definir el rol la marca en el viaje del consumidor. 
  • Hay que implementar un stack tecnológico que asegure un single customer view y maximice el potencial los datos propios, reinterpretar los activos propios y su contenido y replantear el rol de la tienda física. 
  • Hay que evolucionar de una medición de canales a una medición de personas.
  • El informe también aborda el grado de importancia que le dan las personas a su apariencia (y, por tanto, a la adquisición de productos relacionados con ello, especialmente la moda, en relación a otro tipo de productos de otros sectores). 

Y se recuerda también que en España más del 12% de las empresas y 2,2 millones de empleos están vinculados directamente con este tipo de actividad, según datos del INE y de la Confederación Española de Comercio. En 2019, el sector supuso el 5,3% del PIB del país y está siendo uno de los fuertemente afectados por la criris derivada de la pandemia.