
Las empresas españolas están acelerando su apuesta por la inteligencia artificial, aunque todavía existe una distancia considerable entre la intención de invertir en esta tecnología y su impacto real en el negocio. Mientras el 35% considera la IA muy importante y tiene previsto seguir destinando recursos a ella, solo el 14% afirma que ya es crítica y genera un impacto consolidado.
Así se desprende del "Estudio sobre Salud Digital en Europa 2026", cuyos resultados se han presentado durante la jornada “¿Qué revela la madurez digital de tu empresa?”, organizada en València por el Club de Marketing del Mediterráneo y la compañía tecnológica Zoho.
El informe, elaborado a partir de las respuestas de más de 1.500 empresas europeas, 300 de ellas españolas, identifica la madurez digital como uno de los factores que pueden explicar esta brecha. El estudio entiende esta madurez como la capacidad de las organizaciones para conectar tecnología, datos, sistemas, procesos y personas y traducir todo ello en resultados de negocio.
Actualmente, solo el 25% de las empresas españolas alcanza una buena salud digital, un porcentaje ligeramente inferior al 27% registrado de media en Europa.
Más madurez digital, mayor retorno de la IA
Las diferencias resultan especialmente significativas al analizar el retorno de las inversiones en inteligencia artificial en actividades relacionadas con el marketing y la experiencia de cliente.
Según el cálculo realizado a partir de los resultados del estudio, las empresas españolas con buena salud digital declaran, de media, un ROI positivo en el 94% de los casos de uso de IA analizados. Entre las organizaciones con mala salud digital, ese porcentaje se reduce al 44%.
La madurez digital también afecta a la capacidad de las compañías para disponer de una visión completa de sus clientes. El 21% de las empresas españolas reconoce que no puede ver todo el customer journey a través de los distintos puntos de contacto y departamentos, frente al 17% de las compañías europeas. En cambio, solo el 8% de las empresas españolas considera que la falta de un software adecuado constituye su principal barrera.
Los datos apuntan, además, a un cambio en la naturaleza de los problemas a los que se enfrentan las organizaciones. La dificultad para colaborar entre áreas ha aumentado un 90% y la falta de visibilidad sobre el recorrido completo del cliente, un 40%. Al mismo tiempo, la falta de software como problema ha descendido un 53%.
Los resultados sugieren así que el desafío se está desplazando desde la incorporación de nuevas herramientas hacia la capacidad de las empresas para conectar mejor las tecnologías, datos, procesos y equipos que ya forman parte de sus organizaciones.
Puedes descargar el informe.
