La creatividad es de la agencia Siberia. En la animación ha trabajado Estudio Hampa.

Buscando diferenciarse del resto de las marcas de su sector, Turrones Picó ha optado por una campaña navideña con propósito medioambiental y con creatividad animada.

“Navidades sin turrón” es el lema de una serie de acciones que tiene como elemento fundamental un corto de animación realizado en colaboración con Estudio Hampa, recientemente galardonados en los European Film Awards, en la categoría de animación, por la película “Buñuel en el laberinto de las tortugas”.

El corto recrea las navidades en un futuro no muy lejano, donde un abuelo habla con sus nietos, contándoles qué era el turrón. El dulce ha desaparecido por la práctica extinción de las abejas, que eran las responsables de la floración de los almendros y de la elaboración de la miel, dos de los ingredientes esenciales de esta tradición navideña.

Lucía, la nieta mayor, propone a su abuelo convertir la clásica maza para romper almendras en un refugio para abejas, que construyen entre ambos y cuelgan en el jardín. Tras varios días, cuando las esperanzas parecían perdidas, el 25 de diciembre una abeja silvestre se acerca a la maza-refugio y despierta la ilusión de poder comer turrón de nuevo, las próximas navidades.

En apenas quince días, esta tierna historia se ha convertido en viral, con cerca de 3.000.000 reproducciones (incluyendo las de los perfiles propios de Picó y las de muros de terceros) y ha superado los 6.000.000 de impactos.

Según cuenta la agencia, “la aceptación ha sido tal que el sorteo en redes sociales para obtener el merchandising, una maza de Picó refugio para abejas, ha superado todas las expectativas, teniendo que ampliar la edición limitada prevista”.

Es el arranque de una campaña digital que se sigue trabajando a través de publicaciones y de la colaboración con influencers, que por ahora han generado más de 9.000 me gusta.

 El concepto creado por Siberia permite desarrollar nuevas acciones que complementaran la campaña. Un ejemplo es Bee&Bee, la primera cadena de hoteles para abejas. Para esta iniciativa han buscado la colaboración de dos instituciones de prestigio. Una es la Fundación Amigos de las Abejas, una organización sin ánimo de lucro que trabaja desde hace más de 20 años la protección de estos insectos en serio peligro de extinción. La otra es el Instituto Tecnológico Hotelero, un centro de innovación adscrito a la Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos (CEHAT) que tiene en la sostenibilidad uno de sus campos de trabajo destacados.

En esta ocasión, la clásica maza de Picó se ha transformado en un hotel de grandes dimensiones, que se dona a los alojamientos interesados en participar en esta acción de concienciación. El primero se ha instalado en un hotel rural cercano a las instalaciones de Picó.

Por el momento, en apenas 15 días se han generado más de 113 impactos en medios digitales, impresos y audiovisuales. El 89% ha sido auditado por un servicio de clipping otorgándole un valor de comunicación de 455.034 euros.