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El logo temporal

Esta iniciativa, desarrollada por la agencia Momentum, “es una forma de materializar el deseo de que el coronavirus desaparezca”, se indica en una nota. Es la primera vez que la entidad modifica su identidad. Así, y de forma temporal, su nombre será Erio y cambiará su logo en canales corporativos como web, blog y redes sociales. Además, para enfatizar en el deseo de que la COVID-19 desaparezca este año, la compañía ha hecho público un manifiesto con un tono aspiracional y en clave positiva, con mensajes como: “Que desaparezcan los rebrotes sin flores y las desescaladas sin cuerdas. Que desaparezca el miedo. Y si cada año es una oportunidad para trazar nuevas metas y trabajar por nuestros sueños, este año nos comprometemos a seguir trabajando por el de todos. Por eso, hoy no vamos a hablar de reciclaje, si no de compromiso. Del que estamos demostrando como sociedad y del que seguiremos teniendo como entidad. Seguiremos trabajando para que el planeta siga siendo cada día un lugar mejor y más sostenible”. 

Desde el inicio del estado de alarma, la gestión de residuos se ha mantenido con normalidad e incluso fue calificada como actividad esencial en el RD-ley del 29 marzo, motivo por el que no se paralizó ninguna actividad de la cadena de reciclado. A pesar de la gravedad de la pandemia, Ecovidrio coordinó con las administraciones públicas las operaciones y gestionó hasta 1.000 rutas de recogida a la semana, hasta en el confinamiento más estricto.