El nuevo packaging

El snack Risketos, perteneciente a la casa Risi, encargó a Tango que rediseñara su packaging original y que, además, acercase a la Generación Z esta marca en sus distintas variedades: originales, con sabor a queso picante o los de kétchup. 

En un primer momento, la agencia identificó los insights principales que ofrecía la marca y llegaron a una conclusión: al comer Risketos, los dedos se quedan naranjas. En otras palabras, comerse una bolsa de Risketos deja huella. Por otro lado, se trató de aunar el vocabulario de los Z con esos momentos especiales que viven y les marcan para siempre.

¿Cómo se ejecutó? Se personalizaron las bolsas con veinte diseños diferentes: cada uno con una palabra muy utilizada por la Generación Z. En el reverso de cada bolsa se puede encontrar un código QR  que redireccionan a la web donde está la información de la campaña, las historias que hay detrás de cada palabra y enfocadas a los Z y templates donde poder contar historias, y contenido exclusivo como filtros de Instagram, vídeos de influencers Z, Giphy Arcade…

Acercar una marca tan de toda la vida a una generación tan particular ha sido posible gracias a un plan de estrategia y comunicación física y digital que se planta directamente en el corazón de los Z tratando lo que es tan característico de ellos: su vocabulario. Ya no se dice “tengo un amor platónico” sino, “tengo un crush”. 

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