
“Sabores Eternos” es una campaña lanzada en pleno periodo de Navidad, pero no es de Navidad. ¿Es algo que se ha hecho con propósito?
El lanzamiento de “Sabores eternos” coincide estratégicamente con la temporada navideña, aunque no es una campaña navideña como tal. La Navidad amplifica emociones, memorias y tradiciones culinarias, lo que permite reforzar un mensaje que, sin embargo, trasciende este periodo. La esencia de la campaña es universal: los sabores y la cocina son un puente entre historias, personas y recuerdos que pueden emocionar a lo largo de todo el año.
¿Cómo surge la idea? ¿De dónde sale el insight principal?
La campaña nace de un insight que pertenece a nuestro posicionamiento de marca: a través de la cocina es posible acercar historias, personas y memorias. La cocina es un espacio emocional donde un sabor puede convertirse en el vínculo más poderoso con un ser querido, una tradición o un recuerdo significativo. Esta verdad universal se convirtió en el eje narrativo de nuestra creatividad desde que reposicionamos Teka en 2018, reforzando el papel de la cocina como escenario donde se construye la memoria afectiva y donde Teka acompaña a las personas desde un lugar auténtico y significativo.
¿Cómo se eligieron las historias reales de México, Portugal y España?
Las historias seleccionadas fueron elegidas por su autenticidad y su capacidad de representar el vínculo emocional entre recetas familiares y recuerdos inolvidables. México, Portugal y España aportan diversidad cultural, pero comparten una misma emoción universal: la cocina como punto de encuentro entre generaciones y como espacio donde las memorias permanecen vivas. Los protagonistas representan perfiles e historias reales y cercanas, capaces de conectar emocionalmente con públicos de diferentes mercados.
¿Cómo se asegura la coherencia del mensaje en diferentes mercados internacionales?
La coherencia se mantiene mediante un concepto global unificado, basado en un insight universal que puede adaptarse culturalmente sin perder su esencia. El lenguaje visual moderno, emocional y sensorial se aplica de forma homogénea en todos los mercados, sin comprometer su autenticidad ni el posicionamiento deseado.
¿Qué mensaje quieren transmitir al consumidor? ¿Qué emociones buscan despertar?
La campaña transmite que Teka no solo fabrica electrodomésticos, sino que acompaña las historias que ocurren en la cocina, un espacio íntimo y emocional donde se crean los momentos que permanecen en la memoria. Las emociones buscadas incluyen nostalgia positiva, conexión con las raíces, ternura, cercanía familiar y empatía. El objetivo es que cada persona que vea la campaña reconozca su propia historia en la de los protagonistas y fortalezca su vínculo emocional con la marca.
¿Cómo ha sido el trabajo con la agencia El Ruso de Rocky?
La campaña refleja un trabajo creativo sólido y alineado entre Teka y la agencia. El Ruso de Rocky ha sabido traducir el posicionamiento emocional de la marca en una idea creativa moderna, auténtica y visualmente cuidada, con un enfoque cinematográfico que potencia la profundidad de las historias reales. La ejecución multiformato y la sensibilidad estética permiten que el mensaje se exprese con coherencia en televisión, cine, digital y redes sociales.
¿Qué diferencia esta propuesta de otras anteriores estrenadas por Teka?
En realidad “Sabores eternos” no representa una evolución estratégica sino que mantiene un camino creativo que comenzamos con el reposicionamiento que Teka realizó en 2018, cuando la marca se definió como un vínculo entre la cocina y las historias reales de las personas. Desde entonces, Teka ha construido un territorio emocional basado en la autenticidad, la cercanía y la generación de momentos significativos alrededor de la cocina y el cocinar.
Esta campaña potencia la autenticidad trabajando con historias reales, refuerza el rol emocional de la cocina, equilibra tradición e innovación, consolida un lenguaje visual distintivo y amplía la estrategia a experiencias digitales y personalizables que permiten que el consumidor también se convierta en protagonista de su propia historia.
“Sabores eternos” no solo continúa el camino iniciado en 2018, sino que pretender consolidar la identidad de Teka como una marca que acompaña en muchos momentos esenciales de la vida.
Con el 2025 a punto de terminar, ¿qué balance harían de este año para la marca?
En 2025 Teka ha continuado fortaleciendo su diferenciación a través de un posicionamiento emocional en nuestro territorio de marca: la cocina. En mi opinión, esta campaña nos ayuda a seguir consolidando un código comunicativo más humano, contemporáneo y culturalmente relevante. Además, el equilibrio entre la narrativa emocional y la proyección de atributos como diseño e innovación refuerza la coherencia de marca en la mente de nuestros consumidores.
¿Qué esperan para el 2026? ¿Cómo será su estrategia de marketing y comunicación?
La evolución natural para 2026 apunta a seguir construyendo sobre este territorio emocional. La marca, que ya goza de la máxima notoriedad en España, continuará apostando por historias humanas, creatividad con propósito y experiencias digitales que permitan participar al consumidor. Se mantendrá la coherencia global con adaptaciones locales inteligentes, reforzando la idea de que Teka es una marca presente en la vida real de las personas y en los momentos que importan. El objetivo será seguir consolidando un posicionamiento que inspira, conecta y deja huella en la memoria colectiva a través de la cocina.