
Cada vez es más difícil distinguir lo real de lo generado por IA. Por ello, El Piponazo de Grefusa ha querido lanzar una campaña (presente en digital y redes) en tono de humor que muestra que hay cosas que esta tecnología no puede replicar: darse el gustazo de comer pipas. El elemento central de la creatividad es Juan Ramón, un personaje generado por IA que se jacta de tenerlo todo (familia, casa, rutina) también generados por IA, pero confiesa con humor que su mayor frustración es no saber cómo comer pipas. La pieza está pensada para divertir a la audiencia, interactuando y celebrando este guiño humorístico.
Agencias que firman la campaña
La campaña ha sido desarrollada en colaboración con Pingüino Torreblanca, responsable del concepto y la creatividad, además de la producción audiovisual; Exit Up, encargada de la estrategia de amplificación en social media; UPartner Media, que ha gestionado la planificación de medios; y Apple Tree, al frente de la estrategia de PR y comunicación.
El Piponazo de Grefusa: humor para recordar lo que nos hace humanos
Con esta acción, la marca vuelve a hacer gala de su tono y sentido del humor, poniendo de manifiesto que, aunque la tecnología avance, hay experiencias sensoriales, culturales y emocionales que son intrínsecamente humanas y que la IA no puede replicar.
"Queríamos acercarnos al fenómeno de la inteligencia artificial desde nuestro propio lenguaje y sentido del humor. Está claro que la IA puede imitar muchas cosas, pero hay gestos, costumbres y placeres profundamente humanos que no se pueden emular ni disfrazar. Con esta acción buscamos sumarnos a una conversación muy presente en la sociedad, entretener a nuestra audiencia y reivindicar, con humor, algo tan nuestro y tan disfrutón como el gustazo de comerse unas buenas pipas", ha comentado Alicia Lucas López, brand manager de Grefusa.