
Desde 2025, Paradores está sumergido un momento clave en su historia: está en el mayor proceso de transformación de su red de cara al centenario que se celebrará en 2028. “Con una inversión de más de 250 millones de euros queremos renovar más del 50% de nuestros Paradores. Pero renovar Paradores va más allá de la transformación física; es actualizar la marca mirando lo que fuimos, lo que somos y lo que queremos ser”, indica su presidenta Raquel Sánchez.
El nuevo posicionamiento de Paradores
Este cambio viene acompañado de una nueva imagen que tiene como objetivo mostrar con naturalidad la esencia de la compañía: una marca histórica, pública y profundamente ligada al territorio, que evoluciona sin perder su identidad —patrimonio, cultura, naturaleza, gastronomía, arte y sostenibilidad— y adapta su lenguaje para abrirse a nuevas generaciones y diferentes estilos de viaje.
El nuevo posicionamiento parte de un diagnóstico claro: Paradores es una gran marca, pero su percepción se había ido asociando, en ocasiones, a una idea más clásica y a un perfil concreto de viajero. Y a partir de este insight, se ha lanzado la campaña “Paradores, para todos. Para toda”.
Desarrollado por la agencia creativa Darwin & Verne, este trabajo nace para ampliar esa mirada y mostrar la realidad de Paradores: una red diversa de establecimientos que abarca naturaleza, cultura, costa, gastronomía, deporte, descanso y escapadas en pareja, en familia o con amigos. Bajo esa premisa, la compañía responde desde una idea sencilla y poderosa: si viajar es una forma de expresar quiénes somos, Paradores puede ser el lugar donde muchas identidades se reconozcan.
“‘Para todos’ no significa diluir nuestra esencia, sino ampliarla”, explicó la presidenta. “Queremos decirle a quienes han estado siempre con nosotros que Paradores sigue siendo su casa y, al mismo tiempo, decirles a quienes quizá nunca se habían visto dentro que aquí también hay un lugar para ellos”.
Paradores, un lugar para todos
Con esta campaña, la hotelera apuesta por fomentar el sentimiento de pertenencia al convertirse en un lugar común que acoge múltiples formas de viajar. “No es lo que Paradores ofrece, sino lo que cada persona vive cuando visita un Parador”, explicó Silvia Zancajo, directora de comunicación y marca, “No se trata de definir un nuevo público, sino de sumar miradas”. Porque una empresa pública “no puede elegir su público, sino que tiene la obligación de trabajar para ampliarlo al conjunto de la sociedad”.
La campaña, compuesta por seis spots y cuatro gráficas, lo expresa a través de un recurso gráfico y verbal que convierte el propio nombre en espejo: el logo se transforma para nombrar y personalizar a cada persona y su motivación de viaje. Así surgen versiones como Paraaventureros, Paraclásicos, Parafamilias, Parasibaritas o Paramigas, demostrando que la marca puede significar cosas distintas sin dejar de ser ella misma.
La producción de los spots ha corrido a cargo de Isola, con realización de Águeda Sfer, aportando una mirada contemporánea y una ejecución alineada con los nuevos códigos visuales de la campaña.



