En una ópera, el interludio sirve para dar un respiro antes de que la historia continúe. Sobre esa idea construye Repsol su nueva campaña para las estaciones de servicio, desarrollada por &Rosàs, que reivindica la parada como una parte esencial del viaje y no solo como el momento de repostar. Bajo el lema "Se hace camino al parar", la compañía presenta una nueva plataforma de comunicación con la que busca poner en valor la experiencia que ofrecen sus estaciones de servicio y su papel en los desplazamientos de los viajeros.

Una nueva narrativa para las estaciones de servicio

El concepto creativo toma como referencia uno de los versos más conocidos de Antonio Machado para transmitir que avanzar también implica detenerse cuando es necesario. "Se hace camino al parar" busca reforzar el posicionamiento de Repsol como una marca que acompaña a los viajeros durante todo el recorrido.

“Hemos querido crear una plataforma que pueda transmitir ese servicio de Repsol, donde encuentras lo que necesitas y lo que no sabías que necesitabas, porque el verdadero servicio es el que se anticipa y se adapta a ti”, según explica Miguel Ángel Duo, creative strategy director de &Rosàs.

Un interludio operístico como metáfora del viaje

La pieza audiovisual convierte una parada en una estación de servicio en un interludio operístico. A través de esta metáfora, el anuncio plantea que una pausa puede modificar el ritmo del viaje y mejorar la experiencia posterior.

El espacio cotidiano de la estación se transforma en un escenario teatral, con una puesta en escena coreografiada protagonizada por trabajadoras de Repsol, que también participan en el rodaje como reconocimiento a su papel en la experiencia de los clientes.

Para Aldo Coste, supervisor creativo de &Rosàs, "el reto era cambiar la forma en la que entendemos una parada. Normalmente la asociamos a una interrupción, cuando en realidad puede ser exactamente lo contrario. Nos gustaba pensar en ella como un interludio. Una pausa que tiene sentido por sí misma y que mejora todo lo que viene después. A partir de esa idea construimos toda la campaña".

La campaña gráfica traslada este enfoque retratando a los viajeros en sus coches después de la parada, serenos, descansados y con la energía necesaria para continuar. Los reflejos tienen un papel protagonista en las imágenes, reforzando la capacidad de las estaciones de servicio para transformar el estado de ánimo de quienes pasan por ellas.

El spot ha sido dirigido por Martin Kalina y Max Larruy, con producción de Primo, mientras que la fotografía de campaña lleva la firma de Laia Sabaté.