
Freixenet ha anunciado el cambio de denominación de la unidad de negocio responsable del mercado español, que pasa a llamarse Freixenet Iberia, una decisión con la que la compañía busca reflejar tanto sus raíces históricas como su papel dentro del mercado ibérico.
El cambio afecta exclusivamente a la entidad corporativa y no supone modificaciones en la identidad, posicionamiento o estrategia comercial de Freixenet como marca global de consumo, que continúa operando bajo la misma denominación ante consumidores y clientes.
Según ha explicado la compañía, el nuevo nombre pone en valor la profunda vinculación de la empresa con el Penedès, lugar de origen de la firma, al tiempo que reconoce su papel en el conjunto de la península ibérica. La denominación también refuerza la integración de la unidad dentro de Henkell Freixenet, considerada la principal compañía mundial de vinos espumosos.
Nueva identidad corporativa

Coincidiendo con el cambio de nombre, Freixenet Iberia ha presentado en España la nueva identidad visual corporativa global de Henkell Freixenet, un diseño que ya se está implantando progresivamente en los distintos mercados donde opera el grupo.
La actualización pretende reflejar la evolución de la compañía manteniendo los elementos que forman parte de su legado. Así, el nuevo universo visual busca transmitir la combinación entre tradición, experiencia y vocación internacional que caracteriza actualmente al grupo.
Uno de los elementos centrales de esta identidad es la icónica "X", símbolo distintivo de Henkell Freixenet desde 2018. En esta nueva versión, el emblema aparece acompañado de líneas fluidas que evocan diferentes interpretaciones relacionadas con el universo de la marca, como el sol mediterráneo, las suaves formas de los viñedos o el carácter diferencial y dinámico de la compañía.
"Making life sparkle", el nuevo lema
La renovación también incorpora el nuevo lema global "Making life sparkle", una declaración que resume la misión compartida de la compañía de crear momentos significativos para los consumidores a través de un amplio portafolio de marcas y productos, tanto con alcohol como sin alcohol.
En el caso de Freixenet Iberia, este posicionamiento conecta el legado histórico de la empresa en España con su papel dentro del mercado ibérico, reforzando al mismo tiempo la dimensión internacional y el liderazgo global que caracterizan actualmente a la marca.
Con este movimiento, la compañía avanza en la construcción de una identidad corporativa más homogénea a escala internacional, manteniendo al mismo tiempo el vínculo con sus orígenes y su arraigo en uno de los mercados clave para el grupo.