Foto: Dunkin'
Foto: Dunkin'

¿Qué estabas haciendo profesionalmente en 2006?

Estaba terminando la carrera en ESIC… y sin saber cuánto sabía para enfrentarme al mundo laboral.

¿Cuál fue esa campaña que no olvidas (para bien o para mal)?

Una de las que más ilusión me hizo fue una acción que lancé trabajando en Burger King junto al Málaga CF, club donde además trabajé durante cuatro temporadas. El equipo estaba pasando un momento complicado y se me ocurrió una pieza donde un niño decía que lo único que quería pedir a los Reyes era ver La Rosaleda llena y al Málaga salvándose.

La campaña se hizo viral bastante rápido. Lo mejor es que detrás había una idea de negocio real: ya habíamos cerrado una promoción para vender entradas del Málaga CF con los menús de Burger King. Funcionó increíblemente bien y acabamos llenando el estadio. Me gusta porque resume bastante cómo entiendo el marketing: emoción, timing y creatividad… pero siempre con un objetivo tangible detrás.

¿Qué tendencia seguiste en tu juventud que hoy te da vergüenza?

La verdad es que nunca he sido muy de seguir tendencias. Siempre he tenido más alma de “old school”. Supongo que por eso sigo creyendo más en las buenas ideas que en las modas del momento.

Si pudieras enviar un WhatsApp a tu "yo" de hace 20 años, ¿qué le dirías?

“Relájate. Todo va a salir mejor de lo que imaginas”. Y seguramente añadiría: “Aprende antes a disfrutar del proceso y no solo del resultado”.

¿Qué objeto o gadget echas de menos de aquella época?

Mis padres me regalaron un MP3 que exprimí hasta el límite. Era mi Spotify artesanal: llevaba desde “Lady Madrid” y “Feo fuerte y formal”, hasta techno de la época.

¿Cuál ha sido tu ‘tierra trágame’ en tu carrera profesional?

La primera vez que tuve que hablar en público. Y la segunda. Y probablemente la tercera también. Lo curioso es que ahora disfruto bastante ese tipo de situaciones. Supongo que crecer profesionalmente también consiste en aprender a convivir con las cosas que antes te bloqueaban.

Si el marketing fuera una película, ¿cuál sería el título de tu vida?

“Ideas… pero bajándolas al pie”. Es una expresión que uso mucho cuando una reunión empieza a ponerse demasiado filosófica. Las ideas están muy bien, pero si no aterrizan en negocio, se quedan en decoración.

¿Cuál es la palabra de moda actual que prohibirías en tu equipo?

En sí no prohibiría ninguna palabra, pero no me gusta que la gente abuse de los anglicismos para expresar una idea.

Tu superhéroe del marketing: ¿A quién contratarías como tu mano derecha hoy mismo?

No soy muy de gurús, la verdad. Pero siempre me ha gustado mucho cómo comunica Emilio Duró. Tiene algo difícil de encontrar: consigue explicar cosas complejas de una manera directa y divertida.

¿Qué es lo que más te quita el sueño antes de un lanzamiento importante?

Que la campaña guste muchísimo… y no venda nada. Creo que en marketing a veces se premia demasiado el aplauso y demasiado poco el impacto real.

Completa la frase: "Un buen director de marketing nunca debería..."

…perder de vista el objetivo por querer enamorarse de su propia idea.

¿Qué es lo más divertido que haces con tu asistente de IA?

Pues no hago nada divertido con la IA, jeje.

¿En qué red social crees que NO estaremos dentro de 5 años?

En cualquiera que priorice el algoritmo antes que las personas. Las plataformas que solo optimizan dopamina y no construyen valor acaban convirtiéndose en ruido. (Facebook)

Si te dieran presupuesto infinito, pero solo para UNA acción, ¿qué harías?

Una idea tan buena que el propio público hiciera el trabajo de distribución. El mejor ROI del marketing sigue siendo conseguir conversación orgánica a escala.

¿Cómo te gustaría que recuerden tu paso por la industria?

Como alguien que defendía que la creatividad no está reñida con el negocio. Las campañas tienen que gustar, sí, pero también vender. Lo demás son Power Points bonitos.

Define los últimos 20 años del marketing en una sola palabra.

“Distracción”. Hemos confundido hacer mucho ruido con generar impacto real demasiadas veces.

Si te invitaran a una fiesta de disfraces temática de "Iconos de la Publicidad", ¿de qué irías vestido/a?

Jamás iría a una fiesta de disfraces…

¿Cómo reaccionarías si alguno de tus hijos se dedicara al marketing?

Le diría que aprenda primero del negocio. Y luego que huya de cualquiera que use veinte anglicismos para no decir nada. No me gusta la gente de marketing que habla del sexo de los ángeles durante horas.

En tus reuniones con el equipo, ¿qué no puede faltar?

Ideas valientes, datos claros y cero humos. Prefiero una discusión incómoda con criterio, que una reunión llena de palabras vacías.

¿Dónde te ves dentro de 20 años?

Probablemente haciendo lo mismo: intentando que las marcas dejen de parecer marcas y empiecen a comportarse como cosas relevantes para la gente. Igual, como consultor.