¿Qué estabas haciendo profesionalmente en 2006?

En 2006 era ejecutivo de marketing para Seguros y Viajes en el RACC, en Barcelona. Fue un año genial con el centenario del Club como trasfondo y con una transformación total en el sector de viajes, que estaba en plena digitalización. Sin duda, nada aburrido, con todas las celebraciones y activaciones y una etapa que me enseñó a convivir con el cambio constante.

¿Cuál fue esa campaña que no olvidas (para bien o para mal)?

Fue al principio de mi carrera, pero no olvidaré jamás el primer spot en el que trabajé en Gallina Blanca. En él la protagonista, tras probar Avecrem, exclamaba con satisfacción una expresión que era silenciada con un “beep”, pero que en las primeras versiones de emisión se podía entender leyéndole los labios. Y era una expresión que llamaba mucho la atención. No puedo decir más…

¿Qué tendencia seguiste en tu juventud que hoy te da vergüenza?

Creo que muchos sentimos vergüenza de seguir tendencias cuando vemos fotos de esa época. Pero hablando de marketing, me siento avergonzado de una cantidad indecente de webs y assets en flash. Y lo mejor es que en ese momento yo estaba convencido de que eso era “lo más”.

Si pudieras enviar un WhatsApp a tu "yo" de hace 20 años, ¿qué le dirías?

Compra bitcoins o acciones de Amazon. ¿No es lo que pensamos todos? Como, en general no puedo quejarme, solo le diría que se lo pase muy bien siempre y que no merece la pena aprender flash.

¿Qué objeto o gadget echas de menos de aquella época?

Echo de menos mi cuenta-hilos para ver pruebas de color. De esa época en la que te mandaban por mensajero un arte final con una prueba impresa y la firmabas para validar la producción o la publicación. Creo que es un objeto con mucha magia.

¿Cuál ha sido tu ‘tierra trágame’ en tu carrera profesional?

¡Ojalá hubiera sido solo uno! Pero algo que recuerdo mucho aún es la que era mi primera reunión con la CEO de Europa de HomeServe en Walsall, Inglaterra. No había recibido el briefing y me tocaba defender un proyecto que no había preparado delante de un grupo de desconocidos con acento de Birmingham (algo que pone a prueba todos tus años estudiando inglés). Si en ese momento hubiera podido, le daba a la alarma de incendios.

Si el marketing fuera una película, ¿cuál sería el título de tu vida?

“Tienes 3.567 emails” o “A todo gas 15”.

¿Cuál es la palabra de moda actual que prohibirías en tu equipo?

Hiperpersonalización.

Tu superhéroe del marketing: ¿A quién (vivo o muerto) contratarías como tu mano derecha hoy mismo?

Lester Wundermann, aunque más que una mano derecha sería un lujo trabajar como un referente cerca.

¿Qué es lo que más te quita el sueño antes de un lanzamiento importante?

Todo me quita el sueño, y debe ser así para estar alerta. Pero lo que más me mantiene despierto es la emoción de la anticipación.

Completa la frase: "Un buen director de marketing nunca debería...

"Enamorarse de su producto”

¿Qué es lo más divertido que haces con tu asistente de IA?

Creo que lo más divertido que hago con la IA es discutir. Le pido que me rebata las cosas y le encuentre pegas a mi trabajo. A veces es duro, pero en general te echas unas risas.

¿En qué red social crees que NO estaremos dentro de 5 años?

X.

Si te dieran presupuesto infinito, pero solo para UNA acción, ¿qué harías?

Envolvería la Torre Eiffel o el Empire State Building.O bien haría que un día concreto en todo el país ChatGPT hablara de mi producto cuando le preguntas cualquier cosa: “¿Qué tiempo va a hacer hoy?”; “El ideal para comprarte ese jersey en las rebajas”.

¿Cómo te gustaría que recuerden tu paso por la industria?

Por hacer que las cosas sucedan y conseguir resultados sin renunciar a un ambiente de trabajo sano.

Define los últimos 20 años del marketing en una sola palabra.

Más.

Si le invitaran a una fiesta de disfraces temática de "Iconos de la Publicidad", ¿de qué iría vestido/a?

Un bote de sopa Campbell.

¿Cómo reaccionarías si alguno de tus hijos se dedicara al marketing?

No tengo hijos, pero si hubiera sido el caso, me encantaría. Creo que es una profesión que te da mucho y aunque se transforma todo el tiempo (y ahora lo vemos en tiempo real) va a ser siempre apasionante.

En tus reuniones con el equipo, ¿qué no puede faltar?

Humor. Es el elemento más importante para que las cosas salgan bien.

¿Dónde te ves dentro de 20 años?

Pues posiblemente haciendo lo que sea para no retirarme. Si puedo, seguir dando clase.