¿Qué estabas haciendo profesionalmente en 2006?

En 2006 comencé mis prácticas en Burson-Marsteller, en el departamento de marketing y consumo, trabajando para cuentas como HP, Qualcomm, Carrefour y Tripictures, mientras cursaba un Máster en Dirección de Comunicación y un Curso de Especialista Universitario en Comunicación y Gestión Política. Tras finalizar el período de prácticas, permanecí en la agencia durante un par de años.

¿Cuál fue esa campaña que no olvidas (para bien o para mal)?

La campaña de lanzamiento de Assassin’s Creed IV: Black Flag, en la que desenterramos los restos de Amaro Pargo, corsario tinerfeño y contemporáneo de Barbanegra. El mundo de los videojuegos te permite hacer cosas realmente locas.

¿Qué tendencia seguiste en tu juventud que hoy te da vergüenza?

Los vaqueros de cintura baja no los repetiría por voluntad propia, pero tampoco diría que me da vergüenza.  

Si pudieras enviar un WhatsApp a tu "yo" de hace 20 años, ¿qué le dirías?

Que confíe, que tenga paciencia y que aprenda cuanto antes a poner su atención y su energía en lo que de verdad importa.

¿Qué objeto o gadget echas de menos de aquella época?

Las cámaras réflex de carrete. Me encantaba revelar y positivar fotografías.

¿Cuál ha sido tu ‘tierra trágame’ en tu carrera profesional?

Una miniserie de humor sobre las diferentes hamburguesas de la carta de TGB, cuando trabajaba en Restalia. En mi cabeza era una idea brillante; la ejecución fue… mejorable, pero aprendimos mucho.

Si el marketing fuera una película, ¿cuál sería el título de tu vida?

Probablemente, sería Todo a la vez en todas partes. No se me ocurre un briefing más preciso para describir cualquier campaña de marketing o plan de medios.

¿Cuál es la palabra de moda actual que prohibirías en tu equipo?

Preferiría que no metieran cada dos palabras “en plan” o “literal”, y a mis hijas “six-seven” porque lo usan para todo y creo que ellas no saben que significa… ni yo tampoco.

Tu superhéroe del marketing: ¿A quién (vivo o muerto) contratarías como tu mano derecha hoy mismo?

A Toni Segarra.

¿Qué es lo que más te quita el sueño antes de un lanzamiento importante?

Que las cosas salgan como las hemos planeado. A partir de ahí, el resultado no siempre está en tus manos. En definitiva, centrarse en controlar aquello que sí depende de nosotros.

Completa la frase: "Un buen director de marketing nunca debería..."

Dejar de ser curioso y hablar de negocio.

¿Qué es lo más divertido que haces con tu asistente de IA?

Cambiar el color de la ropa de mi marido en las fotos familiares para que combine con la gama de colores de los outfits que llevamos mis hijas y yo.

¿En qué red social crees que NO estaremos dentro de 5 años?

Creo que X no tiene mucho recorrido, menos que Facebook incluso.

Si te dieran presupuesto infinito, pero solo para UNA acción, ¿qué harías?

Algo de puro branding y con propósito. Creo que las marcas podemos hacer un mundo mejor.

¿Cómo te gustaría que recuerden tu paso por la industria?

Como alguien que hacía cosas interesantes y con quien molaba trabajar.

Define los últimos 20 años del marketing en una sola palabra.

Lucha.

Si te invitaran a una fiesta de disfraces temática de "Iconos de la Publicidad", ¿de qué irías vestido/a?

De prima de Zumosol.

¿Cómo reaccionarías si alguno de tus hijos se dedicara al marketing?

Supongo que bien. Ni me hace una ilusión terrible ni tampoco creo que sea una mala elección. A mí me gusta lo que hago y disfruto mi trabajo, intentaría ayudarla y “enseñarle todo lo que sé”.

En tus reuniones con el equipo, ¿qué no puede faltar?

Humor.

¿Dónde te ves dentro de 20 años?

En Ibiza, haciendo pilates por la mañana y trabajando en remoto para proyectos con los que conecto en valores.