
Los estereotipos generacionales no siempre coinciden con la realidad. Aunque habitualmente se asocia a los más jóvenes con una mayor facilidad para expresarse, el 41% de los integrantes de la generación Z reconoce tener dificultades para manifestar su opinión, frente al 17% de los baby boomers. Así lo recoge el informe Descifrando comportamientos, motivaciones y mitos generacionales, elaborado por MCI Group y presentado en España en colaboración con la Asociación de Marketing de España (AMKT).
El estudio, basado en una investigación internacional realizada en Alemania, Estados Unidos, Brasil y Australia, analiza las diferencias en las motivaciones y formas de participación de distintas generaciones, y cuestiona algunas de las ideas preconcebidas que condicionan la manera en que las marcas y las empresas se relacionan con sus públicos.
Entre sus conclusiones destaca que el 62% de los milenials considera los eventos una oportunidad para ganar visibilidad, frente al 44% de media. Asimismo, el 45% de la generación Z deja las decisiones en manos de otros miembros del grupo, un porcentaje que se reduce al 19% entre los baby boomers.
Otro de los hallazgos es que el 52% de los milenials prefiere una solución "suficientemente buena" antes que perseguir la perfección.
La distancia entre las percepciones y los datos
La presentación de la edición española del informe, celebrada en Madrid el pasado 28 de octubre, incluyó una dinámica en la que profesionales del marketing contrastaron sus percepciones sobre las distintas generaciones con los resultados de la investigación.
El ejercicio puso de manifiesto algunas discrepancias significativas. Por ejemplo, el 57% de los asistentes identificó a los baby boomers como la generación con mayores dificultades para expresar su opinión, cuando los datos señalan a la generación Z.
También el 57% atribuyó a la generación X una mayor preferencia por las soluciones prácticas frente a las perfectas, aunque el estudio sitúa este comportamiento principalmente entre los milenials.
Los participantes acertaron en tres de las cinco cuestiones planteadas. Los organizadores precisan que esta dinámica no pretende representar al conjunto de los profesionales españoles, sino ilustrar la influencia que pueden tener los estereotipos en la interpretación de las audiencias.