¿Qué estabas haciendo profesionalmente en 2006?

Estaba saliendo de multinacional y empezando a tomar decisiones más incómodas. Venía de mucho método, mucho Excel y mucha jerarquía. Ya tenía claro que me gustaba decidir. Da vértigo, pero también da libertad.

¿Cuál fue esa campaña que no olvidas (para bien o para mal)?

Tengo la suerte de que me olvido pronto de lo malo, así que hablaré de lo bueno: Injubilables me flipó.  Recuerdo el primer pase interno. Había silencio. No era incómodo… era expectante. Y cuando salimos a la calle y empezó el debate, supe que no era una campaña más. Había tocado nervio, había roto una conversación que nadie quería abrir

¿Qué tendencia seguiste en tu juventud que hoy te da vergüenza?

¡Qué va! Ninguna. Me encanta haber pasado por distintas tribus, estilos y etapas. Si algo me da vergüenza es quien nunca cambia.

Si pudieras enviar un WhatsApp a tu "yo" de hace 20 años, ¿qué le dirías?

Confía más en tu intuición. No te hagas pequeña para encajar. El ruedo es grande, sal con capote. Tiene mayor ratio de acierto que muchos estudios.

¿Qué objeto o gadget echas de menos de aquella época?

El teléfono fijo en casa. Ese momento en el que sonaba y toda la familia miraba. Y tú cruzando los dedos para que no lo cogiera tu padre justo cuando llamaba el chico que te gustaba. Era un reality en directo. Y si no estabas, no estabas. Punto. Qué concepto tan revolucionario.

¿Cuál ha sido tu ‘tierra trágame’ en tu carrera profesional?

Decir una frase en mitad de una convención de 300 personas que se entendió con doble sentido sexual.  Carcajada general del auditorio. ¡¡¡Muy larga!!! Y yo queriendo desaparecer.  Sobreviví. Y aprendí que el directo no perdona.

 Si el marketing fuera una película, ¿cuál sería el título de tu vida?

“Instinto”.  Porque muchas veces la sala está dividida y alguien tiene que asumir la decisión, y creo firmemente en mi estómago.

 ¿Cuál es la palabra de moda actual que prohibirías en tu equipo?

“Disruptivo”. La creatividad que necesita adjetivarse suele ser bastante convencional.

Tu superhéroe del marketing: ¿A quién contratarías como tu mano derecha hoy mismo?

Alguien con intuición afilada y cero miedo. Que me discuta con argumentos. No quiero fans. Quiero pensamiento crítico. El consenso absoluto me preocupa.

¿Qué es lo que más te quita el sueño antes de un lanzamiento importante?

Que no sorprenda. El error se corrige. La indiferencia, no.

Completa la frase: "Un buen director de marketing nunca debería..."

…tomar decisiones desde la complacencia… ni buscar el aplauso interno. El consumidor no está en la oficina.

¿Qué es lo más divertido que haces con tu asistente de IA?

Provocarlo. Le pido que me lleve la contraria. Si no me discute, no me sirve.

¿En qué red social crees que NO estaremos dentro de 5 años?

En la que se convierta en un escaparate vacío. Cuando la validación pese más que la conversación, empieza el declive. Las redes que premian el ego antes que el contenido tiene fecha de caducidad. La fatiga digital es real y explotará en algún momento. Facebook está en ese camino.

Si te dieran presupuesto infinito, pero solo para UNA acción, ¿qué harías?

Invertiría en una gran idea cultural que deje huella. Algo físico, que obligue a moverse. Haría algo que no se pueda fotografiar bien. Que no quepa en un story. Que solo tenga sentido si estás allí. Estamos demasiado cómodos detrás de la pantalla.

¿Cómo te gustaría que recuerden tu paso por la industria?

Como alguien que no pidió permiso para hacer las cosas a su manera. Que defendió sus ideas cuando no eran obvias.

Define los últimos 20 años del marketing en una sola palabra.

Conexiones.

Si te invitaran a una fiesta de disfraces temática de "Iconos de la Publicidad", ¿de qué irías vestido/a?

Iría vestido de un claim: “Porque yo lo valgo”. Una frase que entendió que el insight es eterno cuando toca verdad. Sigue funcionando 50 años después. Eso sí es eficacia.

¿Cómo reaccionarías si alguno de tus hijos se dedicara al marketing?

¡Lo hace! Y le digo exactamente esto: que nadie le imponga un criterio en el que no cree. Que se equivoque mucho. Que no busque agradar. Que construya pensamiento propio.

 En tus reuniones con el equipo, ¿qué no puede faltar?

Verdad. Y humor. Sin humor no hay equipo que sobreviva.

¿Dónde te ves dentro de 20 años?

Enfrente del mar, con menos prisa y la misma curiosidad. Y haciendo muchas cosas. Me encanta vivir.

 

Fran Rionda y Gabriel Ladaria han sido los anteriores entrevistados en esta sección.