Foto: La Sagra
Foto: La Sagra

La Sagra cumple 15 años y presenta una nueva imagen. ¿Por qué este era el momento adecuado para dar este paso?

Cumplir 15 años nos parecía el momento natural para parar, mirar atrás y preguntarnos si la marca que mostrábamos hacia fuera reflejaba realmente quiénes somos hoy. La Sagra ya había evolucionado mucho a nivel de proyecto, ambición y madurez, y sentíamos que la imagen se había quedado un paso por detrás. No era un cambio por aniversario, sino por coherencia: necesitábamos una identidad que estuviera a la altura del momento que vive la marca y del camino que tenemos por delante, alineando identidad, posicionamiento y ambición futura.

¿Qué aprendizajes de estos 15 años han sido clave a la hora de redefinir la identidad visual de la marca?

A lo largo de estos 15 años hemos aprendido que una marca con personalidad no es la que permanece inmóvil, sino la que sabe evolucionar con sentido. El proyecto ha crecido, el contexto ha cambiado y el consumidor también, y entender cuándo dar un paso adelante forma parte de nuestra manera de trabajar desde el inicio, desde una lógica muy consumer-centric.

Este rediseño nace de ese aprendizaje: de escuchar, analizar y tomar decisiones coherentes con lo que somos hoy. No se trata de romper con el pasado, sino de reinterpretarlo desde una mirada más madura y actual, reforzando consistencia y relevancia de marca, manteniendo intactos nuestros valores, nuestro origen y nuestra forma de entender la cerveza.

La nueva imagen pone el foco en el origen y en Toledo. ¿Qué queríais transmitir exactamente al consumidor con este rediseño?

Queríamos decir algo muy sencillo: somos de Toledo y eso nos define. No como un recurso folclórico, sino como una manera de entender las cosas. Toledo representa historia, carácter y mezcla de culturas, y creemos que eso conecta muy bien con nuestra forma de hacer cerveza.

Pero, además, queríamos ampliar esa imagen más conocida de la ciudad. Toledo no es solo patrimonio y museos, también es una ciudad viva, con una escena hostelera muy potente y con planes cotidianos, espontáneos y disfrutables. Igual que ocurre en ciudades como Granada o Salamanca, aquí la historia convive de forma natural con el ocio y la diversión.

Con la nueva imagen buscamos reforzar esa idea de autenticidad y pertenencia, de una marca que no podría haber nacido en otro lugar, y que quiere formar parte de esos momentos reales y cercanos que hacen de Toledo (y de Cerveza La Sagra) algo plenamente actual, con un enfoque muy lifestyle y experiencial.

El logotipo incorpora elementos como las aspas de los molinos manchegos y el tagline “La de Toledo”. ¿Cómo se trabajó la integración de estos guiños identitarios sin perder modernidad?

Desde el inicio teníamos claro que las aspas debían convertirse en algo más que un guiño cultural: queríamos que fueran el icono que representa a la marca, un símbolo reconocible por sí mismo que trabajara la iconicidad de La Sagra y mejorara el brand recall.

El reto fue dotarlas de un lenguaje contemporáneo, alejándonos de interpretaciones literales o excesivamente tradicionales. Se trabajó mucho la síntesis gráfica, la limpieza de líneas y su integración dentro de un sistema visual moderno y escalable en todos los touchpoints. El resultado es un icono con raíz local, pero con una lectura actual, capaz de convivir con el tagline “La de Toledo” y reforzar el origen sin renunciar a una estética contemporánea.

¿Qué diferencias principales destacaría entre la identidad anterior y la actual, más allá del aspecto visual?

La nueva identidad traslada de forma mucho más clara el origen de la marca y construye algo que antes no teníamos: un icono reconocible propio. La tipografía es ahora más moderna y actual, pero también rinde homenaje a elementos muy locales, como los arcos del Puente de San Martín de Toledo, aportando singularidad y diferenciación.

Más allá de lo visual, esta identidad refleja mejor nuestra personalidad: somos una marca honesta y cercana, moderna, divertida y real, sin postureo. También pone en valor algo de lo que estamos especialmente orgullosos: formar parte de una nueva generación de cerveceros, como recoge el texto de nuestra nueva etiqueta: “En un lugar de C. La Mancha, nace una nueva generación de cerveceros”.

Además, incorporamos un nuevo propósito de marca, “Maestros de lo que nos une”, más cercano y humano que el anterior. Una propuesta de valor más emocional que funcional. Un propósito que baja a la tierra y se centra en aquello que mejor sabe hacer una cerveza: unir a las personas, crear historias, generar momentos que recordar y acompañar esos planes espontáneos que hoy echamos tanto de menos,

¿Cómo ayuda esta nueva imagen a alinear la personalidad de marca con la percepción que ya tiene el consumidor de La Sagra?

Muchos consumidores ya percibían a Cerveza La Sagra como una marca auténtica, cercana y con criterio propio. La nueva imagen no intenta cambiar esa percepción, sino ponerle forma y hacerla más visible, reduciendo fricciones entre identidad y percepción. Nos ayuda a reducir la distancia entre lo que la marca es y lo que comunica, reforzando atributos que ya existían y haciéndolos más consistentes y reconocibles en todos los puntos de contacto, desde el pack hasta el punto de venta y la comunicación.

¿Habéis percibido ya las primeras reacciones del consumidor o del canal tras la presentación de la nueva imagen?

Las primeras reacciones están siendo muy positivas, especialmente en el canal horeca. Valoran mucho que el cambio tenga un sentido claro y reconocible, y que no sea una ruptura brusca. Muchos nos dicen que “sigue siendo La Sagra, pero mejor explicada”, y eso para nosotros es la mejor lectura posible de un rebranding. En cuanto al tagline “La de Toledo”, se está recibiendo con mucho orgullo entre los hosteleros toledanos, sintiéndolo como algo propio y muy representativo, reforzando el sentimiento de pertenencia.

Pero lo más interesante es que también está funcionando muy bien fuera de Toledo. Por un lado, porque Toledo es una ciudad querida y reconocida por todos, sin generar rechazo ni connotaciones negativas. Y por otro, porque no hemos forzado un mensaje nuevo, sino que hemos capitalizado un insight muy instalado en la mente del consumidor.

Cuando decimos que trabajamos en Cerveza La Sagra, la respuesta casi automática suele ser: “Ah, sí, la de Toledo”. El claim ya existía; nosotros simplemente lo hemos verbalizado y convertido en tagline de marca, facilitando una adopción orgánica en el canal.

¿Este cambio abre la puerta a nuevas extensiones de marca o innovaciones futuras?

Sí, totalmente. Actualmente Cerveza La Sagra cuenta con 15 referencias en su portfolio, en las que trabajamos tanto cervezas funcionales (las conocidas como Las de Toledo) como especialidades. Esa dualidad forma parte de nuestro ADN y de nuestra arquitectura de marca.

La innovación siempre ha estado muy presente: probar nuevas recetas y adaptarnos a las tendencias reales del consumidor es parte de nuestro camino. Hoy tenemos claro que debemos seguir avanzando en territorios como el consumo más saludable de cerveza, las alternativas sin alcohol y el desarrollo de nuevos formatos, leyendo el mercado sin perder criterio cervecero. La nueva identidad nos ofrece una base sólida y flexible para hacerlo.

La Sagra ha mantenido siempre un fuerte vínculo con Toledo y su entorno. ¿Cómo se traduce este compromiso territorial en la estrategia de marca?

Nuestro vínculo con Toledo es real y estructural. Más de la mitad de nuestra plantilla es local, perteneciente a la provincia de Toledo y, en muchos casos, a la comarca de La Sagra, impulsando la economía local desde dentro y generando impacto real en el territorio. Este compromiso se articula a través de uno de nuestros pilares estratégicos, “Protección de lo nuestro”, que cobra vida en iniciativas como Más Tajo, un proyecto sociocultural desarrollado junto a la Real Fundación de Toledo. Más Tajo busca concienciar y actuar en la preservación del río Tajo desde una visión medioambiental, cultural y social, activando la marca más allá del negocio.

¿Cuáles son los principales retos de La Sagra en los próximos años?

Uno de nuestros grandes retos es seguir haciendo bandera de ser una nueva generación de cerveceros en un mercado dominado por marcas centenarias. Creemos que ahí está gran parte de nuestra oportunidad: una forma más actual, flexible y honesta de entender la cerveza, con un posicionamiento claramente diferencial.

A nivel de marca, nuestro objetivo es convertirnos en la cerveza de los toledanos y de los castellanos-manchegos, reforzando ese vínculo de cercanía y pertenencia, sin dejar de adaptarnos a las tendencias de consumo y a las dinámicas del mercado.

Desde marketing y estrategia, el foco está en ofrecer siempre lo mejor a nuestros consumidores, construyendo una marca auténtica, relevante y con propósito, capaz de crecer en equity sin perder esencia.