Desde el pasado fin de semana solo se habla de una cosa: la presencia de Bad Bunny en España. Tras ofrecer dos conciertos en Barcelona, el sábado 30 de mayo se instaló en el estado Riyadh Air Metropolitano.

Con su llegada a Madrid, las colas se han hecho kilométricas en los aledaños del campo del Atlético de Madrid. Coincidiendo con esta histórica residencia del artista en España parte de su esperada gira “Debí tirar más fotos World Tour”, KFC lanzó este sábado, 30 de mayo, el “Menú Silla”, una edición especial pensada para acompañar a los fans durante la espera previa a sus conciertos en Madrid.

KFC se suma al fenómeno Bad Bunny

La respuesta del público ha sido inmediata durante su primer fin de semana. Los seguidores se han acercado al restaurante KFC Las Rosas (Calle de Suecia, 72), situado a escasos metros del recinto, para hacerse con esta edición limitada que incluye un cubo con 5 tiras de pollo, patatas, bebida y la silla de regalo con el logotipo de KFC por 9,99 euros.

El resultado lo ha explicado Kerman Romeo, director de marketing de KFC en su perfil de LinkedIn. “Absolutamente demencial lo vivido este fin de semana en el Metropolitano con nuestro Menú Silla. Cientos de personas comprando el menú, decenas de contenidos orgánicos y, lo mejor de todo, la sensación de ilusión de la gente. Ventas históricas en nuestro KFC cercano al estadio, con un 42% de los pedidos del restaurante siendo Menú Silla. Salimos en TVE, La Sexta, 20 Minutos… Nadie nos dijo que alguna vez haríamos temblar a Leroy Merlin. Qué guay cuando las acciones llegan de verdad a la gente”. Además, según informan desde la marca, el restaurante registró un crecimiento total del +139 %.

La propuesta de PS21 se inspira en uno de los elementos más reconocibles de la portada del último álbum de Bad Bunny, las sillas de plástico blancas, símbolo de la cultura popular latina y que ya constituye uno de los elementos visuales icónicos de su nueva etapa artística. Con este insight, la agencia traslada este icono al asfalto de Madrid para colarse en las largas filas de fans y convertir la espera en un nuevo punto de contacto para la marca.