
¿Qué estabas haciendo profesionalmente en 2006?
Era directora de exportación de Angulas Aguinaga, una etapa preciosa de mi vida, en la que disfruté muchísimo, viajando y compartiendo momentos únicos profesionalmente con grandes compañeros. Lo compaginaba con el trabajo más intenso de mi vida que, ser madre de dos gemelitas preciosas que en 2006 tenían 2 añitos.
¿Cuál fue esa campaña que no olvidas (para bien o para mal)?
En la empresa en la que trabajaba teníamos campañas frecuentes con personajes populares, pero una que me gustó especialmente fue la de Antonio Resines, muy directa y divertida. Otras campañas que siempre me han gustado mucho son las de Coca-Cola en Navidad.
¿Qué tendencia seguiste en tu juventud que hoy te da vergüenza?
Vergüenza tampoco, pero las hombreras y el pañuelo de señora mayor. Nos hacía parecer que teníamos mucha más edad de la que teníamos.
Si pudieras enviar un WhatsApp a tu "yo" de hace 20 años, ¿qué le dirías?
Que las cosas con trabajo, constancia y esfuerzo tarde o temprano salen. Que no tenga miedo de lo que puede venir, y que siga su instinto.
¿Qué objeto o gadget echas de menos de aquella época?
No recuerdo un gadget especifico, pero diría que el teléfono sin redes sociales, solo para llamar y recibir mensajes.
¿Cuál ha sido tu ‘tierra trágame’ en tu carrera profesional?
Soy bastante despistada con los nombres, y mis mayores “tierra trágame” son cuando me confundo de nombres entre clientes u otros contactos.
Si el marketing fuera una película, ¿cuál sería el título de tu vida?
Erin Brockovich, refleja la historia de una madre muy trabajadora, siempre pendiente de sus hijos, pero también impulsada por su ambición profesional y por la necesidad de resolver conflictos y aportar valor en su trabajo. Salvando las distancias con la trama original, lo que más me identifica es esa intensidad con la que muchas mujeres nos autoexigimos y tratamos de llegar a todo.
A veces resulta realmente difícil y aparece esa sensación de no estar haciéndolo bien ni en casa ni en el trabajo. Sin embargo, con el tiempo, cuando ves que tus hijos crecen y se convierten en personas buenas y trabajadoras, entiendes que todos esos momentos de estrés, cansancio y dudas sí merecieron la pena.
¿Cuál es la palabra de moda actual que prohibirías en tu equipo?
No puedo.
Tu superhéroe del marketing: ¿A quién (vivo o muerto) contratarías como tu mano derecha hoy mismo?
Mi equipo actual sin dudarlo, y las personas que me han hecho crecer desde que inicié mi carrera profesional. He aprendido más de las personas cercanas que de los superhéroes que no he conocido.
¿Qué es lo que más te quita el sueño antes de un lanzamiento importante?
Tener todo bien organizado, y pensar en el más mínimo detalle. Siempre hago repaso mental de cada paso, desde el inicio hasta el fin para que cada paso sea firme y seguro, y haya lugar a la menor improvisación posible.
Completa la frase: "Un buen director de marketing nunca debería..."
Tirar la toalla: tenemos que estar seguros de la estrategia marcada y acordada, y tener una visión a largo plazo. El día a día, y la improvisación que tienen las empresas adaptándose al entorno cortoplacista pueden llegar a ralentizar los planes estratégicos. Seguir el camino marcado con seguridad, siempre pensando en las necesidades del consumidor y en el objetivo marcado.
¿Qué es lo más divertido que haces con tu asistente de IA?
Me encanta lo resolutivo que es ante cualquier duda. Le pido y pregunto muchas cosas, desde temas personales, hasta ideas de presentaciones de marketing, productos, escritos, etc.
¿En qué red social crees que NO estaremos dentro de 5 años?
Creo que Facebook.
Si te dieran presupuesto infinito, pero solo para UNA acción, ¿qué harías?
Invertiría en acciones directas al consumidor. Creo que no hay nada más valioso para una marca que entender de primera mano a las personas que la consumen/utilizan/valoran: escucharlos, conocer sus necesidades, generar experiencias memorables y construir una relación auténtica y duradera con ellas.
¿Cómo te gustaría que recuerden tu paso por la industria?
A nivel profesional, como una de las personas que lideró varios proyectos inspiradores en el mercado de pescadería moderna tanto en España como en otros países; y como persona, me gustaría que me recuerden con cariño, con una sonrisa y haciendo las cosas con pasión.
Define los últimos 20 años del marketing en una sola palabra.
Son dos, y son: evolución constante.
Si te invitaran a una fiesta de disfraces temática de "Iconos de la Publicidad", ¿de qué irías vestido/a?
De Telepizza, de motera con una pizza en las manos.
¿Cómo reaccionarías si alguno de tus hijos se dedicara al marketing?
Me encantaría, y les ayudaría en todo lo posible. También le escucharía porque las nuevas generaciones piensan y actúan distinto. Creo que tenemos mucho que aprender de los jóvenes: su forma de entender el mundo, su creatividad y su naturalidad para adaptarse a los cambios.
En tus reuniones con el equipo, ¿qué no puede faltar?
Una agenda sobre lo que vamos a hablar, y el porqué de la reunión. También el buen tono y la educación. Trabajamos con colegas, no con maquinas y para mi el talante es fundamental en cualquier reunión.
¿Dónde te ves dentro de 20 años?
¡Jubilada espero! Cuidando de una huerta, y conectada a la tierra, con mis viajes habituales. Y si tengo nietos, ejerceré de abuela.