
¿Qué estabas haciendo profesionalmente en 2006?
En el 2006 aún no estaba trabajando, estaba en medio de mis estudios de economía en Budapest. Por aquel entonces no imaginaba que al cabo de 20 años me dedicaría al marketing ni que acabaría viviendo en España liderando el marketing de una e-commerce líder de salud y bienestar ¡pero el rigor económico de esa época me dio una base analítica que hoy uso cada día!
¿Cuál fue esa campaña que no olvidas (para bien o para mal)?
Definitivamente mi primer Singles Day y Black Friday en PromoFarma by DocMorris. Aterricé en la empresa literalmente el 11/11, en pleno Singles Day, uno de los picos de ventas más brutales del año. Sin anestesia. Me fascinó la energía y la implicación del equipo, pero a la vez tenía la presión de empaparme del negocio en récord histórico porque el Black Friday estaba a la vuelta de la esquina. Fue un bautismo de fuego, pero también la confirmación de que había llegado al equipo adecuado.
¿Qué tendencia seguiste en tu juventud que hoy te da vergüenza?
La verdad es que no me da vergüenza nada; creo que cada locura o moda forma parte de lo que soy hoy. Aunque si tengo que confesar algo… cambiarme el color de pelo cada tres meses pasando por tonos cada vez más extremos igual me lo podría haber ahorrado. ¡Mi cuero cabelludo seguro que me lo agradecería!
Si pudieras enviar un WhatsApp a tu "yo" de hace 20 años, ¿qué le dirías?
"Deja de darle tantas vueltas a todo". Soy una persona muy autoexigente y perfeccionista, pero la vida te enseña que intentar controlarlo todo es insostenible. El 90% de las cosas que nos preocupan jamás llegan a pasar. Le diría: trabaja duro, rodéate de buena gente y disfruta el camino. En PromoFarma tenemos muy grabado ese espíritu de "Work hard. Have fun.” Trabajar con pasión pero sabiendo disfrutar es crucial, y creo que por eso me identifico tanto con este proyecto y el equipo.
¿Qué objeto o gadget echas de menos de aquella época?
Más que echar de menos un gadget, ¡echo de menos la ausencia de uno! Concretamente, del smartphone 24/7. La tecnología nos ha hecho ser profesionales infinitamente más ágiles y eficientes, pero estar hiperconectados nos ha quitado la habilidad de poner un foco prolongado en una sola cosa. De vez en cuando deberíamos tener el valor de dejar el teléfono de lado y desconectar.
¿Cuál ha sido tu ‘tierra trágame’ en tu carrera profesional?
En mis primeros años organizando un evento clave, envié una comunicación masiva con un enlace de prueba que llevaba a una página en blanco con la frase "Texto de prueba no borrar". Entré en pánico. Al final aprendí dos cosas vitales: revisar triple vez antes de hacer clic en 'enviar' y que en esta profesión, casi todo tiene solución y no hay que perder el sentido del humor.
Si el marketing fuera una película, ¿cual sería el título de tu vida?
"Fast & Curious: En busca del dato perdido". Por el ritmo vertiginoso del e-commerce y porque la curiosidad y la analítica son la gasolina de cualquier estrategia hoy en día.
Tu superhéroe del marketing: ¿A quién (vivo o muerto) contratarías como tu mano derecha hoy mismo?
A Seth Godin. Leí uno de sus libros justo cuando estaba empezando en el mundo del marketing y me marcó muchísimo. En un sector como el de la salud y el bienestar , donde la confianza del usuario lo es todo y el mercado está hipersaturado de impactos, su filosofía de 'Haz algo memorable y enfócate en aportar valor real' encaja al 100% con cómo entiendo mi profesión. Sería la mano derecha perfecta para mantener siempre el foco en el propósito y en el usuario.
¿Qué es lo que más te quita el sueño antes de un lanzamiento importante?
El famoso '¿y si nos hemos dejado algo?'. En e-commerce un lanzamiento involucra a muchísimos departamentos (tecnología, catálogo, logística, media, diseño...). Lo que más me quita el sueño es esa pequeña variable imperceptible —un enlace de una promoción, una condición de stock, una traducción — que pueda fallar y generar un efecto dominó. Por muchas checklists que repases, ¡esa duda previa al 'Go Live' siempre está ahí!
Completa la frase: "Un buen director de marketing nunca debería..."
...decir "nunca", ni dar por sentado un "es imposible" o un “ya lo habíamos probado”. El marketing digital cambia a una velocidad donde no hay certezas absolutas o duran quizás pocos meses. Quien deja de cuestionarse las cosas o de probar hipótesis, se queda atrás.
¿Qué es lo más divertido que haces con tu asistente de IA?
Pasarle reportes llenos de CAC, ROAS, LTV y tasas de conversión de los tres mercados y pedirle que me haga un resumen explicándolo como si fuera la economía de un puesto de limonada de niños de 8 años. Es divertido, pero sobre todo ayuda a bajar a la tierra los números y mantener el foco en la rentabilidad real sin perdernos en jerga analítica, ¿no suena divertido? La parte divertida es hacerle challenging a sus conclusiones, tal como lo haría con mi equipo.
¿En qué red social crees que NO estaremos dentro de 5 años?
A la velocidad que vamos, la pregunta es más bien cuál de las que existen hoy seguirá en pie. Estoy convencida de que el modelo actual de redes sociales —hiperoptimizado por algoritmos agresivos y con una saturación publicitaria enorme— tiene los días contados. El usuario empieza a estar fatigado. No sé cuál desaparecerá primero, pero sí sé que mutarán hacia espacios mucho menos comerciales, más auténticos y con comunidades más cerradas y reales, al menos durante un tiempo.
Si te dieran presupuesto infinito, pero solo para UNA acción, ¿qué harías?
Invertiría todo en crear la red de atención e interacción con el usuario más humana, experta y rápida del mundo. En salud, detrás de cada búsqueda o compra a menudo hay una duda o una preocupación real. Unir lo mejor de la tecnología con el consejo experto para acompañar a cada usuario de forma inmediata daría un salto gigante en la confianza de la marca.
¿Cómo te gustaría que recuerden tu paso por la industria?
Como alguien que supo combinar la exigencia de los números con la empatía hacia las personas. Me gustaría que me recordaran como una líder que creó equipos sólidos, donde la gente creció, aprendió y, sobre todo, disfrutó trabajando.
Define los últimos 20 años del marketing en una sola palabra.
Metamorfosis. Porque el marketing ha cambiado radicalmente de forma y naturaleza: hemos pasado de 'impactar' masivamente con un mensaje unidireccional a construir relaciones bidireccionales basadas en datos, personalización y valor real. El usuario ya no es un espectador de anuncios, sino el centro absoluto de toda la cadena de comercio.
¿Cómo reaccionarías si alguno de tus hijos se dedicara al marketing?
¡Me parecería fantástico si es lo que desean! Es un sector apasionante. Yo quise estudiar sociología, acabé como economista y terminé con un máster en marketing. Y la razón es simple: el marketing tiene esa mezcla fascinante de sociología y psicología: entender cómo piensa y siente la gente combinada con el análisis de datos y la creatividad. Es un entorno en constante movimiento donde es imposible aburrirse.
En tus reuniones con el equipo, ¿qué no puede faltar?
El buen rollo y el respeto. El día a día en e-commerce es rápido y lleno de deadlines exigentes, pero jamás debemos olvidar que detrás de los números y planes de campañas hay personas. Ante un problema que parece no tener solución o una entrega justa, estoy convencida de que se resuelve mejor juntos, con una sonrisa y cuidándonos mutuamente.
¿Dónde te ves dentro de 20 años?
¡20 años es muchísimo tiempo! Espero estar trabajando un poco menos y disfrutando un poco más de la vida. Pero, sobre todo, deseo mirar atrás a mi trayectoria personal y profesional con la tranquilidad de no arrepentirme de nada, sabiendo que en cada momento tomé las mejores decisiones posibles con el conocimiento y los valores que tenía.