Así lo recoge un estudio realizado por AstraRicerche para Amazon Alexa entre más de 1.000 españoles de entre 18 y 70 años. La investigación analiza qué esperan los consumidores de la nueva generación de asistentes de IA y hasta qué punto están dispuestos a delegar en ellos tareas cotidianas.

De responder preguntas a ejecutar tareas

Los datos apuntan a un cambio en las expectativas de los usuarios hacia la inteligencia artificial. Para uno de cada cuatro encuestados, que un asistente pueda actuar en su nombre representa un cambio sustancial respecto a las herramientas conversacionales actuales.

La intención de uso también es elevada: un 54% afirma que probaría inmediatamente un asistente con estas capacidades, incluido un 18% que se muestra especialmente dispuesto a hacerlo. Solo el 19% expresa un rechazo claro.

El principal beneficio que esperan obtener de estos asistentes es recuperar tiempo, mencionado por el 38% de los participantes. Le sigue una mayor eficacia y organización (37%) y la posibilidad de reducir la carga mental asociada a las tareas diarias (23%).

Los usuarios quieren mantener la última palabra

La disposición a delegar no significa, sin embargo, entregar completamente las decisiones a la inteligencia artificial. El modelo preferido es el de un asistente que propone opciones, organiza y facilita las gestiones, pero mantiene al usuario al frente de la decisión final.

Esta fórmula es la elegida por el 44% de los encuestados, mientras que solo un 12% estaría dispuesto a delegar por completo.

¿Qué tareas delegarían los españoles en la IA?

Las acciones repetitivas, administrativas o que requieren poco componente personal son las que generan una mayor predisposición a la delegación.

El 53% permitiría a un asistente pedir un taxi y el 52% le confiaría la reserva de un restaurante. También existe interés por utilizar estas herramientas para reservar citas médicas (41%), recibir resúmenes de lo ocurrido en casa mediante cámaras o videoporteros compatibles (38%) o gestionar servicios del hogar (37%).

La tendencia dibuja una evolución de los asistentes digitales desde un modelo centrado en ofrecer información hacia otro en el que la IA también puede ejecutar determinadas acciones.

La IA como respuesta a la carga de tareas cotidianas

El interés por delegar funciones aparece relacionado con la acumulación de pequeñas obligaciones diarias. Más de seis de cada diez españoles reconocen experimentar al menos un nivel moderado de cansancio por tareas como organizar, decidir, recordar o confirmar asuntos pendientes, y uno de cada tres asegura que esta carga le provoca un agotamiento significativo.

El ámbito doméstico concentra buena parte de esa presión. El 72% señala alguna obligación relacionada con el hogar, con la gestión de la casa (51%), la organización de las comidas (45%) y la compra (32%) entre las principales.

El regreso del verano intensifica esta sensación. El 60% identifica las transiciones relacionadas con las vacaciones como el periodo de mayor sobrecarga del año, por encima de la Navidad y otras fiestas (40%). Además, el 57% considera bastante o muy agotadora la vuelta a la vida cotidiana.

Asistentes que recuerdan el contexto entre dispositivos

Otra de las expectativas de los consumidores está relacionada con la continuidad de la experiencia. El 56% valora positivamente poder comenzar una conversación con el asistente en un dispositivo y continuarla en otro sin tener que repetir la información. Un porcentaje similar, el 55%, destaca la importancia de mantener conversaciones naturales y fluidas con estos sistemas.