
Las monjas y su tradición repostera se han convertido en la inspiración de la nueva campaña de Vicio, con la que la marca de restauración presenta su primera cookie y se adentra en el mundo de la repostería. La propuesta creativa recurre al humor y al lenguaje documental para poner en valor la paciencia, la técnica y la dedicación que se esconden detrás de una receta aparentemente sencilla.
El lado más dulce de Vicio
La campaña, desarrollada in house, está protagonizada por Mariano Citterio, chef de Vicio, que en la pieza audiovisual principal se introduce en un convento para convivir con las monjas, aprender de su oficio y compartir sus tareas cotidianas. Se trata de un relato ficticio que establece un paralelismo entre la constancia de las religiosas y la búsqueda de la perfección gastronómica de la marca.
Narrada por el propio Citterio, la pieza adopta un tono documental y combina tradición, solemnidad y humor. La campaña se completa con otros contenidos audiovisuales que muestran las distintas fases del proceso creativo y el trabajo necesario para desarrollar el nuevo producto.
Oatly se suma al lanzamiento de Vicio
La 'cookie' es el resultado de varios meses de pruebas y desarrollo de una receta que combina dos tipos de chocolate belga fundido, mantequilla noisette y escamas de sal. Las galletas se hornean diariamente en cada restaurante de la cadena.
La presentación de la nueva cookie ha contado con Oatly como marca colaboradora a través de Cookie Mass, un evento concebido alrededor del mismo universo creativo de la campaña.
Durante el encuentro, los asistentes pudieron descubrir en exclusiva las piezas audiovisuales y probar el nuevo producto. La experiencia incluyó una proyección, una actuación coral que acompañó la presentación de la cookie y una sesión de DJ.
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